| Incoherencias y mentiras de la Iglesia |
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| News - Opinion | |||
| Monday, 25 June 2007 11:59 | |||
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por José María Rodríguez Arias
Muchas veces la Iglesia se viste con la contradicción como
argumento, y suele jugar con el miedo como impulso. Desde la
Conferencia Episcopal se está corriendo una verdadera cruzada contra la
nueva asignatura "Educación para la ciudadanía y los Derechos Humanos". Para la Iglesia, esa Iglesia que pide el voto para la extrema derecha intolerante, machista y racista, es una forma que tiene el gobierno para imponer una moral en los niños en contra de lo que sus familias desean.
por José María Rodríguez Arias
Muchas veces la Iglesia se viste con la contradicción como
argumento, y suele jugar con el miedo como impulso. Desde la
Conferencia Episcopal se está corriendo una verdadera cruzada contra la
nueva asignatura "Educación para la ciudadanía y los Derechos Humanos". Para la Iglesia, esa Iglesia que pide el voto para la extrema derecha intolerante, machista y racista, es una forma que tiene el gobierno para imponer una moral en los niños en contra de lo que sus familias desean.
Ya sabemos que, normalmente, en cuanto a educación y el gobierno, {josquote}la Iglesia suele mentir sin demasiados problemas{/josquote} (lo vimos en su argumentario contra la LOE),
y este caso no es ni de lejos la excepción. Pero la derecha necesita
caballos de batalla grandes y poderosos, y este tema es, cuanto menos,
peliagudo. El problema para la Conferencia Episcopal española es que el
Estado quiere adoctrinar mediante la educación en cuestiones de género,
derechos humanos, y demás, que no necesariamente casan con las
creencias de los padres y por ello es contrario a la libertad de
conciencia de... de los padres.
En realidad, es UN problema que la Iglesia considere que valores como el respeto hacia los demás son un adoctrinamiento indebido por parte de las escuelas a los niños, teniendo en cuenta, además, la gran diversidad que muchos centros públicos tienen en sus aulas (algo que los Obispos no verán, acostumbrados a pasear por colegios concertados con prácticas poco recomendables por lo discriminatorias que resultan, máxime cuando son colegios pagados con dinero público). {josquote}Es un problema que la educación en la Igualdad y el respeto mutuo sea considerado una intromisión ilegítima{/josquote} sobre las pequeñas cabezas de unos infantes llenos de prejuicios por parte de esos padres que tienen el derecho de decidir la educación moral y religiosa de los niños a su cuidado. Y resulta interesante ver cómo unos obispos que reclaman tan vehementemente la educación religiosa obligatoria y calificada (entendiéndose como la educación en la Fe Católica, como con el Franquismo), critiquen al estado por querer adoctrinar con el dinero público, y ellos quieren meter hasta en la sopa su propia doctrina moral y ética. Es una total falta de coherencia. Y en este sentido, Antonio Somoza (secretario general de CGT-A) realiza una interesante reflexión: Comparto con ellos el planteamiento de que no corresponde al Estado el papel de educador moral, lo que no entiendo es porque, si lo tienen tan claro, no asumen su responsabilidad y sacan la enseñanza de la religión de las escuelas estatales y la imparten en sus parroquias. Curiosamente cuando se habla de la asignatura de Religión, a los señores obispos todo les parece poco y lo que plantean es la obligatoriedad de su enseñanza en todos los centros educativos y para todos los alumnos. ¿Dónde está el respeto de los señores obispos hacia los planteamientos morales de los no católicos o de los no creyentes?No sé con qué derecho la Iglesia católica se arroga el derecho de moralizar a la sociedad desde las escuelas y se lo arrebata al Estado (cuando no es derecho de ninguno de los dos, sea dicho). Ahora bien, sabiendo lo que se sabe del contenido de Educación para la ciudadanía (con variaciones entre las distintas comunidades), {josquote}está lejos de ser una "malvada asignatura adoctrinadora"{/josquote}, no más que economía, filosofía, historia, ciencias naturales, etc., todas ellas presentadas desde un punto de vista concreto, dando a conocer el mundo de una determinada forma. Luego, los señores obispos están planteando esta cruzada cuasisanta en otra mentira, una supuesta persecución al catolisismo en general pretendiendo una "confesionalidad atea", lo cual es falso en tanto que la LOE obliga a los centros a ofrecer religión según las normas aplicables (acuerdos y concordatos). Es cierto, no será calificable (al igual que la alternativa a la religión), pero está ahí, pagada por todos, y permitiendo que el menor vea en su escuela religión (casi siempre se oferta, con exclusividad, la católica). En España, desde que la constitución comenzó a aplicarse, se han perseguido ciertas prácticas "acordes" con el "pensamiento de los padres" pero contrarias a lo que se considera el bien del menor (partiendo siempre de los derechos humanos), por ejemplo, no se permite que una gitana abandone la escuela con la primera mestruación (está aún en periodo obligatorio), aunque eso atente contra la moral de su comunidad. No se debería permitir a una musulmana faltar a clases de gimnasia porque eso es contrario a su formación integral, aunque eso atente contra la moral de sus padres por razones religiosas, y por supuesto, no se permitirá que una persona menosprecie a otra por cuestiones sexuales y de género, aunque eso atente contra la seudo moral cristiana que los obispos españoles quieren imponer. La Iglesia Católica no decide nuestras leyes, ni puede decidir cómo pensamos, ya no estamos en el Imperio Español, ni en el régimen franquista, ya la Iglesia no tiene ese privilegio de dominación directa sobre nosotros, y eso le fastidia, y por ello, mediante las mentiras y el miedo, quieren reponer el poder que ya no tienen. Aunque el dinero lo conservan. Sea dicho que el sistema educativo autoritario en que vivimos no me gusta mucho, pero la alternativa cuasi franquista de la Iglesia Católica en España (representada por la Conferencia Episcopal) es bastante peor. Más información:
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