| La memoria que da la vida |
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| Derechos Humanos - Derechos Humanos | |||
| Viernes, 04 de Julio de 2008 05:59 | |||
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por Raúl Carrizo / Desde Argentina
El filósofo León Rozitchner afirma que [Las madres de plaza de Mayo]... quieren que se reconozca toda la dimensión de la miseria que unió a la impunidad criminal el acicate del botín: saqueos extorsiones, despojos, robo en fin(...) Fue lo más miserable unido a lo más mezquino, el crimen unido al robo, y sobre todo a la impunidad.
Nos dice: “Las Madres de Plaza de Mayo expresan, simbolizando, la totalidad del proceso, y mantienen presente uno de los extremos indelebles, su fundamento de muerte, sobre el que se apoya el sistema que nuestros militares implantaron en la nación. (...) Y están allí porque quieren darle, renovando esa vida [la de sus hijos]de otro modo, una existencia social. Es a esa existencia social, a esa memoria viva a la que el país no puede ni debe renunciar como nación. ¿Renunciaremos a ella porque hay que hacer política, y en política siempre hay que transar? (...) ¿Tenemos que elegir el crimen por fundamento olvidado de la nación? Porque los fundamentos de la vida luego del genocidio son aquellos por los cuales vivimos, aquellos en los cuales nos basamos para obrar en la vida, para vivir las acciones y las experiencias, para ver el mundo que nos rodea, para decir lo que es bueno o lo que es malo, son aquellos principios éticos, código de valores y experiencias que nos ha legado la historia de nuestra humanidad en este lugar del mundo. El sentido completo de la historia que nos traen las Madres de Plaza de Mayo no es sólo aquello de la desaparición de los 30.000 hijos detenidos desaparecidos sino de aquellos prácticas sociales y actores políticos económicos que fueron responsables directos del genocidio pero en lo económico, lo cultural, y lo social institucional. El sentido completo de la historia no es la sola desaparición, sino para qué los secuestraron, quienes se beneficiaron de la dictadura. Y tiene como efecto en el análisis que para ser coherente con esa historia y por respeto a la vida no elegir al crimen de los secuestros sin asociarlo al modelo económico implantado, a sus beneficiarios directos, a la sociedad rural, a sus socios, a los neoliberales a los autoritarios y sus disfraces. Si elegimos a la vida como fundamento y ala justicia que la preserva dejamos de lado al crimen, cuyo efecto no olvidamos porque esos crímenes de lesa humanidad fueron hechos contra ,nuestros hijos, nuestros hermanos y los millones de seres humanos llevados ala miseria, ala pobreza de las villas de emergencia, al hambre a, a la desnutrición infantil. Cuando se habla de no olvidar es esta la memoria de la vida, no aquella que no distingue el proceso completo y permite alianzas inconfesables, esa que hace posible que la muerte y la vida tengan los mismos sentidos, un cambalache impune. Unos carteles de la sociedad rural a la par de unas fotos del Che. Para aquellos que hacen del olvido, el olvido del crimen representan solamente su fundamento criminal de la política. La vida es otra cosa, la historia en sentido completo es el crimen y su funcionalidad al poder económico de turno. Por eso se puede entender que en el país con niños que se mueren de hambre haya quienes derramen leche argumentando que tienen pérdida de dinero. Y es porque hay otros que pierden la vida. Hay algunos interesados en la plata y otros, los más pobres que no tienen un vaso de leche para tomar ni al mediodía. Los que tiran la leche y no la dan solidariamente, los que los representan, los que argumentan esa práctica tienen la elección del crimen como fundamento de la nación. Los que tenemos la memoria de la vida, de su aparición con vida desde la niñez desamparada, desde su nacer hasta su condición humana con trabajo y vivienda digna sabemos y lo anunciamos al mundo: NO SE MATA SOLO CON BALAS SINO CON HAMBRE. Nosotros no lloramos sobre la leche derramada, sino escuchamos a los niños con hambre que andan descalzos en la calle que necesitan ese vaso de leche para poder vivir. Hay quienes en este bendito país hacen que la leche y los bienes todos se repartan. Pero hay otras que sólo reparten la muerte porque tienen fundamento de crimen y sus manos o conciencia llenas de sangre. Desde Tucumán, ni un paso atrás. La vida vencerá.
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| Actualizado ( Martes, 08 de Julio de 2008 02:13 ) |








