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No hace ni siquiera un mes que criticaba por aquí a un Juez al que se le había ocurrido la feliz idea de revocar una orden de alejamiento que pesaba sobre una madre que presuntamente había maltratado a su hija basándose en consideraciones de tipo moral y religioso, y pasándose por el forro de las gónadas lo que tenía que aplicar que es la Ley. Pues se viene demostrando que sujetos como este no son rara avis dentro de la Carrera, porque hoy nos sorprenden (o no tanto) los periódicos con otro titular que le hace a uno dudar en qué año estamos, más bien en qué siglo: Un juez de Murcia retira la custodia de sus hijas a una madre por ser lesbiana.
Esto se explicaría si este hombre hubiera sacado la plaza mucho antes de la Constitución de 1978, porque de no ser así -que no es, porque proveyó su primer destino allá por finales de los 80-, no entiendo cómo se le ha podido pasar por alto la lectura del art. 14 de la misma, que dice lo siguiente: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
Y el art. 9.1 de la Carta Magna le obliga a aplicar el precepto anterior. Pero no crean que no ha argumentado su decisión, sino que haciendo ingeniería jurídica de altos vuelos (eso debe haber sido, porque ni un solo argumento jurídico veo yo, será por corto que soy, pero sí mucha moralina) ha justificado la medida tomada, según informan en EL PAÍS, diciendo que: el hombre y la mujer "son complementarios" y que "los más prestigiosos especialistas" aseguran que el matrimonio heterosexual es el idóneo para críar a un hijo. A ver quién discute ahora a los más prestigiosos especialistas en puericultura..., seguramente puedan hacerlo otros tantos -o alguno más- de los más prestigiosos expertos en lo mismo. Lo que no logro encontrar es ninguna norma jurídica que diga que la opinión de esos prestigiosos expertos esté por encima de la Constitución y, por ende, del resto del ordenamiento jurídico.
Este Juez ya tiene antecedentes en este sentido de tomar decisiones que más parecen dictadas desde un púlpito en medio de un sermón a los pecadores que desde el estrado de una Sala de Justicia, y así, ya se hizo famoso en los años 80 por la detención sobre arenas gaditanas de dos mujeres que hacían top less (no se le entienda mal, seguro que era porque llevaban poca protección solar, y de todos es sabido que no hay mejor protección que la ropa), y no hace mucho estuvo por impedir que una mujer lesbiana adoptase al hijo de su pareja, y ello porque consideraba que tal familia no es una familia "normal", cosa que ha de quedar a la conciencia de cada cual, pero lo cierto es que nuestras leyes la reconocen como tal, pudiendo dos personas del mismo sexo contraer matrimonio y también adoptar, por lo que el Tribunal Superior de Justicia de Murcia ya le tiene abierto expediente disciplinario, que vendrá a engrosarse con el nuevo que le causará su nueva actuación estelar.
Si cuando choquen en su actividad la Ley y su conciencia no puede hacer que prime aquella, como es su deber, mejor que se dedique a otra cosa, más ahora que hay déficit de sacerdotes.
*Roberto Pérez es colaborador permanente de De Igual A Igual |