| A días de la histórica expropiación* siguen dando el ejemplo |
|
|
|
| Actualidad - Argentina | |||
| Domingo, 13 de Septiembre de 2009 12:04 | |||
|
El jueves 3 de septiembre hubo recambio de autoridades en el Sindicato Ceramista de Neuquén. por Araceli Biñón Montoya* / Desde Neuquén (Argentina)
Junto al secretario general saliente estaban esos compañeros que encontré en aquellas primeras marchas en las que decidí participar como trabajadora de la educación. Esos mismos compañeros que estuvieron con los docentes neuquinos el maldito día en que el perverso gobierno de esta provincia desplegó su aparato represivo y asesinó al maestro Carlos Fuentealba. Esos mismos compañeros que estuvieron en cada abrazo al hospital, en cada represión policial a los sectores más desprotegidos. Esos mismos compañeros que nos enseñaron que aún es posible, que podemos torcer la historia, que con esfuerzo y sobre todo con convicción se puede. Esos mismos compañeros, que como dijo el secretario general entrante, Omar Villablanca, “Los obreros no somos puro chamullo, le ponemos el cuerpo a cada lucha”. Realmente doy fe de que así es y gran parte del pueblo neuquino, es testigo de cómo ponen el cuerpo y mucho más. En estos casi nueve años de pelea constante, los he visto luchar hasta contra su propio cansancio para lograr recuperar la fábrica y ser los protagonistas de esta histórica expropiación. Con esta lucha ellas y ellos han marcado el camino a seguir por la clase trabajadora ante esta crisis en la que los capitalistas pretenden hundirnos. Es tan difícil de contar todas las sensaciones que se entrecruzan al ver como ellas y ellos pudieron sobreponerse a sus propias contradicciones. “Confieso que en algún momento me quise ir”, palabras de Kiko Esparza, secretario de prensa y difusión saliente, nudo en la garganta de por medio en su discurso en el mismo acto. Se que no es fácil sostener una huelga, imagino o trato de imaginar cómo será sostener un conflicto tan largo. Como ellos mismos lo dijeron, lo que empezó como una lucha por un puesto de trabajo se transformó en algo más grande. Para ellas y ellos hoy es una nueva forma de vida. Vida donde los obreros pueden vivir con dignidad, sin opresión, con sueños e ilusiones. Alejandro López, entre otras cosas, hizo mención a los sueños. Habló de darnos la posibilidad de soñar, algo que pareciera una utopía en este mundo que nos imponen. Invitó a sumarnos, a multiplicarnos. La comisión saliente da el ejemplo de esa clase dirigente que queremos para todas las organizaciones sindicales. Ellos vuelven a la fábrica, a las máquinas, junto a sus compañeros de base. Con esta acción demuestran una vez más que “están a la altura de la circunstancias” (Frase usada en cada entrevista por los ceramistas). Primero lo estuvieron para recuperar la fábrica, días atrás para lograr la expropiación y ahora tienen la humildad y la grandeza de volver a trabajar con sus compañeros. Con esto queda claro que no dejan de lado a esos y otros, silenciosos y que no aparecen en los diarios, pero que sin los cuales no hay dirigentes que trasciendan. Rindo mi pequeño homenaje a estos obreros, sencillos como valientes, que con su ejemplo nos devuelven la esperanza. Con sus triunfos nos recuerdan que aún estamos vivos, que en este patagónico lugar del mundo “se dio vuelta la tortilla”. Ellas y ellos saben que queda mucho por hacer. Es por eso que ya a las nuevas camadas se las escucha decir que: -“Mientras haya un niño con hambre, hospitales vaciados y familias sin techo, ahí también habrá un ceramista luchando e invitando al resto de la clase trabajadora a no darse la espalda a si misma” (palabras de Villablanca). *Araceli Biñón Montoya es docente y militante *Zanón ha sido expropiada por los trabajadores de manera oficial el 15 de agosto de 2009
|








“Lamentablemente esto es noticia”, con estas palabras abría el acto de renovación de autoridades el secretario general saliente, Alejandro López. Con ellas hacía referencia a que casi todos los actuales dirigentes de dicho sindicato dejan sus cargos para volver a las máquinas dentro de la fábrica. De esta manera dan lugar a jóvenes, hombres y mujeres, que se formaron durante estos últimos años en la práctica, tanto el la fábrica como en las movilizaciones. También lo hicieron en las negociaciones, primero con la patronal y después con los gobiernos de turno.
