Más de 15 millones de estadounidenses carecen de empleo, la cantidad de los que no tienen vivienda ha aumentado en un 50% en algunas ciudades, y 38 millones reciben cupones alimentarios, más que ningún momento en los casi 50 años de historia del programa.
Hay amplia evidencia de las crecientes tribulaciones económicas. Hay un estándar utilizado comúnmente para medirlas: la tasa de pobreza de la Oficina del Censo de EE.UU. Se utiliza para guiar gran parte de los gastos federales y estatales destinados a ayudar a los que no logran ganarse la vida decentemente.
por James Petras / Traducido para Rebelión* por Ricardo García Pérez
Introducción
¿Por qué el ataque lanzado desde la derecha contra el «Papá Estado» se deja oír cada vez más entre la clase trabajadora? Los liberales afirman que la población asalariada actúa «contra su propio interés» aludiendo a programas sociales como la seguridad social o las prestaciones por desempleo. Los progresistas sostienen que los trabajadores hostiles al Estado son «racistas», «fundamentalistas» y/o actúan de forma irracional o ciega a causa del miedo injustificado a las amenazas a las libertades individuales. Expondré aquí que hay muchas razones sensatas, racionales y materiales para que la clase trabajadora se rebele contra el Estado. Veintidós razones por las que la clase trabajadora estadounidense odia al Estado
Jair Danilo no se puso nervioso. Cuando los guardias de la patrulla fronteriza lo pillaron en la calle principal de Nogales, ni siquiera intentó huir. Dejó que los agentes lo cercaran. Fue mala suerte. Estaba a tan sólo unos metros de México. Volvía a casa después de perder el trabajo de lavaplatos en un restaurante.
"Voy y vuelvo, esta es la quinta vez", dice resignado mientras se desata los cordones de los zapatos y entrega sus efectos personales a los guardias que lo trasladarán a Tucson, donde, tras unos meses de papeleos, volverá a ser deportado.
El 18 de febrero, Joe Stack, un ingeniero informático de 53 años de edad, se suicidó estrellando su pequeño avión contra un edificio en Austin, Texas. En su acción destruyó una oficina del Servicio de Recaudación Fiscal (IRS, por sus siglas en inglés), mató a una persona y lesionó a varias más.
Sack dejó un manifiesto contra el Gobierno en el que explicaba su decisión. La historia empieza cuando él era un adolescente que vivía en la penuria en Harrisburg, Pensilvania, cerca del corazón de lo que alguna vez fue un gran centro industrial.
Arizona fue el único territorio al oeste de Texas que se separó de la Unión y pasó a formar parte de la Confederación durante la Guerra Civil de Estados Unidos. Un siglo más tarde, luchó por el reconocimiento del feriado nacional en honor a Martin Luther King Jr. Esta semana, la gobernadora republicana del estado, Jan Bewer, promulgó una ley anti-inmigrantes. El proyecto de ley 1070 del Senado de Arizona autoriza al estado y a la policía local y estatal a detener, interrogar y arrestar a cualquier persona que sospechen que no es residente legal del estado. La ley es una invitación a la discriminación racial abierta y a la detención arbitraria.
Siguiendo la estela de la represión cada vez mayor a personas sin documentación de residencia, el gobernadora republicana del estado de Arizona, Jan Brewer, ha promulgado una ley que califica de delincuentes a todos los inmigrantes irregulares.
por José María Rodríguez Arias
Sin medias tintas, la ley SB1070 califica como delito el estar en territorio de Arizona (Estados Unidos) sin la documentación adecuada (esto es, un visado o de turismo o de residencia o el que corresponda), la policía es la encargada, al ya penalizarse la situación de los inmigrantes, de comprobar la legalidad de la situación de toda persona en este territorio fronterizo con México. La policía debería arrestar a todo «sospechoso» de estar sin los documentos necesarios para residir legalmente si en el momento de la solicitud no lleva los mismos.
“Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”, dijo en su día Joseph Goebbels. Al parecer, a Fox News, el ultraconservador canal estadounidense, le ha faltado insistir en su última falacia, porque han sido pillados con las manos en la masa. La pasada semana, el senador demócrata de Oklahoma, Tom Coburn, durante una conferencia, pidió a los asistentes que no diesen mucha credibilidad a la cadena de Rupert Murdoch. En concreto, se refería al argumento machacón de la televisión acerca de que los ciudadanos que no dispusiesen de seguro sanitario, serían enviados a prisión. “No hay ninguna intención de mandar a nadie a la cárcel. Eso le gustaría a Fox News, pero no es la intención”, aseguró Coburn.
We're not easily shocked by entertainment industry overreaching; unfortunately, it's par for the course. But we were taken aback by the wish list the industry submitted in response to the Intellectual Property Enforcement Coordinator's request for comments on the forthcoming "Joint Strategic Plan" for intellectual property enforcement. The comments submitted by various organizations provide a kind of window into how these organizations view both intellectual property and the public interest. For example, EFF and other public interest groups have asked the IPEC to take a balanced approach to intellectual property enforcement, paying close attention to the actual harm caused, the potential unexpected consequences of government intervention, and compelling countervailing priorities.
Dicen que cuando a John F. Kennedy le explicaron, el 14 de septiembre de 1962, el plan operativo del Pentágono (SIOP) para aniquilar 300 grandes urbes soviéticas lanzando unas 1.500 cabezas atómicas, el presidente se volvió hacia su secretario de Estado, Dean Rusk, y exclamó: “¡Y nos llaman seres humanos!”
Ayer, Obama celebró el tratado con Rusia para reducir a 1.550 el número total de ojivas nucleares estratégicas (intercontinentales) por cada bando como un “hito” en el camino hacia el desarme atómico total, pero no se trata más que de un mínimo avance en ese “largo viaje”. Y no sólo porque quedan excluidas del acuerdo miles de bombas H, “tácticas” (de corto alcance) y “de reserva”.
Actualizado ( Miércoles, 14 de Abril de 2010 04:58 )
Esta semana se publicó un video de las fuerzas armadas estadounidenses que muestra una matanza indiscriminada de civiles en Bagdad. La organización de noticias sin fines de lucro WikiLeaks obtuvo el video y lo publicó en Internet. Las imágenes fueron capturadas el 12 de julio de 2007 por un helicóptero de combate estadounidense Apache, e incluye un audio de las transmisiones de radio de las fuerzas armadas.
Durante 30 años, el mundo vivió sometido a la locura de la doctrina MAD, la Mutual Assured Destruction, que presuponía que la seguridad del planeta dependía de que ninguna de las dos superpotencias desencadenaría un ataque nuclear porque sería un suicidio: la enormidad de cada uno de los arsenales atómicos enemigos hacía imposible su eliminación por un ataque relámpago masivo, de forma que la respuesta seguiría siendo aniquiladora para el atacante. Así decían garantizar nuestra supervivencia: acumulando ojivas atómicas suficientes como para pulverizar la Tierra decenas de veces y ejecutar esa Destrucción Mutua Asegurada.
El Presidente Barack Obama acaba de regresar de su primer viaje a Afganistán como Comandante en Jefe. La invasión y ocupación de ese país encabezada por Estados Unidos ingresó en su noveno año, en medio de crecientes comparaciones con Vietnam.
Daniel Ellsberg, a quien Henry Kissinger calificó en su momento como “el hombre más peligroso de Estados Unidos”, filtró los llamados Documentos del Pentágono en 1971. Ellsberg, que era uno de los principales analistas del Pentágono, fotocopió esos documentos altamente confidenciales de 7.000 páginas sobre la participación de Estados Unidos en Vietnam y se lo entregó a la prensa, ayudando a poner fin a la Guerra de Vietnam.