¿Keiko presidente? PDF Imprimir E-mail
Actualidad - Perú
Lunes, 18 de Junio de 2007 13:03
Fujimori Extraditable
por José María Rodríguez Arias 

Según un reportaje del diario conservador chileno El Mercurio, Alberto Fujimori Fujimori, ex presidente del Perú, querría lanzar la candidatura de su hija a la presidencia del Perú en el 2011 si es que él no puede presentarse (y es extraditado a Perú). Fujimori, cabeza de un movimiento sin ton ni son, habría ordenado que sólo su hija hablara sobre su extradición al momento en que se supo que el Fiscal chileno, Maldonado, recomendara la extradición al Perú del golpista Fujimori. Al parecer, los planes fujimoristas es aupar en las encuestas a la congresista más votada del Perú, Keiko Fujimori, dando una imagen de hija defensora de su padre “políticamente perseguido”.

Una fuente cercana a Fujimori aseguró que: “Si Fujimori es extraditado, Keiko será imparable”. Y en ese sentido, el ex mandatario peruano estaría dispuesto a ser extraditado, e incluso, condenado a la cárcel, siempre y cuando esto ayudara en la carrera política de su hija y permitiera que una Fujimori volviera a mandar en Palacio de Gobierno (con todo lo que ello implica, el retorno del fujimorismo en estado puro, una posible amnistía a los violadores de derechos humanos y demás canallas del gobierno del ex presidente, la continuación de las medidas liberales y el total abandono del Estado Social, y por supuesto, la no reposición del Estado de Derecho, entre otras muchas cosas)

Keiko Fujimori recibió, en su momento, 602 869 votos preferentes en Lima (distrito electoral en el que se presentó), siendo, de lejos, la congresista mas votada del Perú, mientras que la candidata presidencial de Alianza por el Futuro, Martha Chávez, sólo obtuvo unos 912 420 votos a nivel nacional (hay que tener en cuenta el enorme fracaso de Martha, que obtuvo casi 500 mil votos menos que las candidaturas al congreso de su propio partido).

El fujimorismo necesita un nuevo títere en palacio que represente a pie juntillas la imagen que tiene, aún, Alberto Fujimori entre sus seguidores. Martha Chávez, ferviente defensora de Fujimori, no da la talla como número uno, no sólo porque no vale ni para ser títere, sino porque se aleja de la idea que se tiene de Fujimori. Un familiar es la elección lógica para dicho puesto, y Santiago podría perfilarse si no fuera porque ya es un político quemado y que fracasó en su particular guerra interna con Montesinos para ver quién acompañaba a Fujimori en las cacerías de poder que llevaron a cabo durante poco más de una década.

Fujimori quiere regresar con fuerza al poder en el Perú, y lo hará ya sea en “la sombra” (y nunca mejor dicho si es mientras está en la cana) o de forma pública (presentándose él), pero lo importante es que él quiere volver con todos los suyos a manipular lo poco que queda (¿queda?) de dignidad en nuestra política. No fue Kenji, como siempre se bromeó, quien ha tomado la posta del fujimorismo, algo le falta al muchacho que no sabe ni en dónde está parado cuando ha salido a hablar sobre su padre. Y ese algo que le falta al hijo del ex emperador sí lo tiene la hija, quien fuera primera dama del país. Sabe ganarse el apoyo público y es una verdadera bocazas con cierto carisma (por alguna extraña razón), y sabe hacer ruido por cualquier tontería, llamando la atención de las cámaras para actuar frente a las mismas e ir retomando un poder y apoyo popular del que casi nunca contó su movimiento (aunque ellos insistan en un imaginario 30%, que no es tal).

Por suerte, no creo que los peruanos seamos tan idiotas como para aupar otra vez al fujimorismo a la casa de Pizarro, no creo que el APRA lo haga tan pero tan mal que vuelva a permitir que un Fujimori ocupe palacio, y no creo que la izquierda sea tan inocente de confiar otra vez en un Fujimori como el mal menor (bastante torpes hemos sido en las últimas elecciones -y bueno, las de los últimos 25 años más o menos-). Pero, por si las moscas, hay que estar atentos a las maquinarias publicitarias de un ex mandatario que siempre ha tenido buenos asesores en eso de manipular.