| Entregaron listas de detenidos-desaparecidos estuvieron ocultas 34 años |
|
|
|
| Derechos Humanos - Diario del Juicio | |||
| Miércoles, 16 de Junio de 2010 07:34 | |||
![]() por De Igual A Igual / Agencias El juicio por la ex Jefatura de Policía de Tucumán sigue su curso. A pesar de las constantes interrupciones por la fragilidad en la salud de algunos imputados o por el deceso de los mismos, el juicio continúa con la firme intensión de ser finalizado antes de la feria judicial. En la jornada de ayer se produjo una sorpresa, cuando un testigo entregó al tribunal un listado con nombres de los desaparecidos.
El testigo Juan Carlos Clemente entregó al Tribunal Oral Federal dos biblioratos elaborados por el Servicio de Información Confidencial (SIC). Éstos contienen los nombres de detenidos-desaparecidos que pasaron por la ex Jefatura de Policía. Dijo que tuvo acceso a ellos porque luego de ser secuestrado lo llevaron a trabajar en la Oficina de Archivos del SIC. “Albornoz era el amo y señor de Confidencial”, aseguró. Hoy continuará el testimonio de Clemente. Clemente afirmó que accedió a esa documentación cuando a fines de 1977 se procedió al desmantelamiento del Servicio de Información Confidencial (SIC), a cargo del militar Ocaranza. “Arrojaban los papeles que no servían a una fogata y el resto no sé adónde iba”, explicó al Tribunal. Los jueces decidieron entonces agregar a la causa los biblioratos aportados por el testigo. Clemente continuará hoy con su testimonio dando detalles sobre esos biblioratos. En la tarde de ayer, sólo detalló que en los libros figuran los nombres de las víctimas calificadas en DF (Disposición Final) y en DL (Disposición Libertad). “Tenerlos era pena de muerte, por eso los envolví en plástico y los escondí bajo un entrepiso”. En los documentos figurarían además los nombres de policías y militares involucrados en los operativos de secuestros y tortura. El destino de Clemente Clemente aseguró que fue secuestrado el 23 de julio de 1976, y luego fue llevado a Nueva Baviera, donde estuvo una semana y después a la ex Jefatura, donde fue interrogado bajo torturas. En marzo del 1977, fue llevado a la oficina de Archivos del SIC. “Me daban papeles para archivar y en determinados momentos hacía carteles”, narró el testigo. El sobreviviente afirmó categóricamente que Roberto “El Tuerto” Albornoz era “amo y señor” del Confidencial (como le decían al SIC en la jerga policial) y que Luis De Cándido, conocido como “El Cordobés” también formaba parte de la “patota” que se encargaba de los secuestros y torturas. El testigo confirmó que en la época de su juventud, cuando era militante barrial de la Juventud Peronista y estudiante de Medicina de la UNT, le decían “El Perro” Clemente. Clemente también confirmó que en abril de 1977 fue dado de alta en la Policía. “Un día me entregaron un carnet y me dijeron que era policía”, contó al detallar su supuesto ingreso accidental a las fuerzas de seguridad. Aseguró que en marzo de 1984 solicitó la baja. “Nunca dejé de ser un secuestrado, una persona con pánico y miedo, siempre recibí amenazas, hasta hace 15 días”. Al respecto, el TOF decidió librar un oficio a la Policía de la provincia para que constante si Clemente perteneció a esa fuerza durante esa época.
|
© 2012 De Igual a Igual
This is a free joomla template by funky-visions.de







