Parma, en el centro norte de Italia, en la región de Emilia-Romaña, es mundialmente conocida por su jamón, y sobre todas las cosas, por el conocidísimo queso parmesano. Es una pequeña ciudad de antigua tradición, con grandes palacios, como el de Gobernador, hermosas plazas, como la de La Paz, o el impresionante Batisterio que acompaña, en la misma plaza, a la catedral. Todo ello, eso sí, entre los bosques que rodean la zona.