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Nosotros, los antidisturbios PDF Imprimir E-mail
Columnas - Con Firma
Domingo, 19 de Abril de 2009 06:46
Antidisturbios

por un Antidisturbio*

Somos la última defensa de la Paz y Seguridad, eso nos dice el capitán siempre, nosotros, los antidisturbios, cuidamos y protegemos a todos los ciudadanos de esas hordas de descontentos que quieren alzar su voz contra todos, contra la democracia y paz que nosotros, los antidisturbios, defendemos. No es fácil, nunca lo es, salir vestido como caballero moderno, con todo tipo de prendas para protegernos de esos salvajes que se manifiestan, nosotros, los antidisturbios, tenemos la misión de impedir que destrocen todo, aunque tengamos, nosotros, que destrozarlos, a ellos, culpables de sus propias palizas.

Nosotros, los antidisturbios, sabemos que ellos causarán desmadres, porque sino nuestro trabajo no tiene sentido, nosotros, los antidisturbios, protegemos a toda la sociedad de las palabras de los que se manifiestan, de sus piedras, de sus consignas, de sus desórdenes, nosotros, los antidisturbios, defendemos el statu quo mejor que ninguna otra fuerza policial o armada, nosotros, los antidisturbios, somos como los legionarios romanos ante los bárbaros, la primera y última fuerza contra la barbarie.

Nosotros nos ponemos, armados hasta los dientes y con todo tipo de protección, ante esas turbas de altermundistas, como dicen llamarse, de despojos sociales, como dice nuestro capitán, ellos no son como nosotros, ellos quieren destruir todo lo que nosotros protegemos. ¿Acaso no entienden que cuando les pegamos con las porras, les disparamos con las escopetas de pelotas y les tiramos granadas de gas es para protegerles de todo lo malo que la sociedad les lanza? ¿No se dan cuenta que lo hacemos por su bien? Nosotros defendemos el orden y la sociedad Bien, a los ciudadanos decentes, mientras ellos son el desorden, son lo que no nos deja progresar. Eso dice el capitán. Y yo solo sé obedecer.

Nosotros vamos a las manifestaciones cuando sabemos que habrá problemas, y lo sabemos porque el capitán lo dice. Así que estamos listos a responder cualquier agresión, aunque sea solo verbal, con la mayor severidad posible. Nosotros, los antidisturbios, usamos la violencia solo cuando es necesaria, solo cuando ellos se manifiestan, y solo para evitar que su supuesto pacifismo rompa nuestra pacífica sociedad.

Ellos esperan con piedras, nos provocan. Es cierto que muchos de los problemas iniciados en las grandes manifestaciones parten de infiltrados nuestros, pero es para ir adelantando trabajo, sabemos que ellos lo harán tarde o temprano, y no podemos esperar a que se acerquen al edificio de la gobernación, la alcaldía, o lo que corresponda en cada momento, y lo mejor para cortar el mal mayor es provocar el mal menor. Para que no incendien la sociedad entera nosotros hacemos que alguien prenda fuego a un mero árbol para poder intervenir. Lo hacemos por su bien, incluso por el de los manifestantes, que no entienden que si la batalla es más adelante, donde ellos lo han planeado en secreto, según el Capitán, todo sería peor, habría más heridos. De los nuestros, claro, porque de los suyos siempre hay más heridos.

Llevamos, nosotros, los antidisturbios, muchas armas no letales. Causan muertes, claro, pero no por sí, sino por el uso que les damos, nosotros, los antidisturbios, lo sabemos bien, una pelota de goma no mata salvo que se dispare para que mate, una granada de gas no mata salvo que se tire contra un manifestante, un taser no mata salvo que se use con saña, nosotros solo cometemos pequeños errores, menores, pueden costar una o dos vidas de manifestación a manifestación, o daños irreparables, pero no es culpa de las armas que usamos, nosotros, los antidisturbios, es culpa de los manifestantes que nos obligan a usarlas.

No son ciudadanos manifestándose, son el enemigo que nos quiere destruir, nos recuerda el capitán cada vez que salimos, detrás de los escudos y las tanquetas, a las calles para proteger a los que sí son ciudadanos de bien de todos ellos, los que no quieren respetar nada ni a nadie, que, como dice el capitán, nos oprimen con sus manifestaciones y subversiones, son como los terroristas, pero más cobardes, se ocultan tras el número. Pero nosotros, los antidisturbios, somos valientes, somos casi tantos como ellos, a veces más, y vamos armados. Podemos con ellos porque tenemos la Democracia a nuestro lado, la Verdad y la Razón, todo en mayúscula, como dice el capitán.

Nosotros, los antidisturbios, entendemos que somos la unidad de la policía más importante, porque somos los que mantenemos realmente el orden, el orden de las cosas tal como están, evitamos que gente de bien, decente, tenga que escuchar los reclamos de unos pocos, evitamos el desorden de verdad, evitamos que los verdaderos delincuentes, todo manifestante, retome las calles, somo el último bastión de la civilización.

Nosotros, los antidisturbios, estamos nerviosos, lo admitimos, durante las manifestaciones, el capitán nos ha contado tantas cosas de esos manifestantes que no conocemos que ya sabemos todo lo que tenemos que saber, y es que ellos son muy peligrosos. Por eso a veces golpeamos a ciudadanos que pasan cerca de los hechos, porque nos ponen nerviosos, parece que nos quieren atacar por todos lados, y nosotros, los antidisturbios, sabemos que toda persona es peligrosa, puede causar daños, así que prevenimos el daño inflingiéndolo primero.

Nosotros, los antidisturbios, protegemos la democracia reprimiendo a quienes hacen uso de ella.


Aviso: Para quien no lo haya pillado, porque alguno habrá, esto es una crítica a esos antidisturbios que solo reprimen sin pensar, que siguen las órdenes de sus jefes incendiarios que solo desean que las fuerzas policiales hagan el trabajo sucio y nos intentan acallar. Pero no lo conseguirán. Los antidisturbios son una buena muestra de lo que los gobernantes quieren de sus fuerzas policiales: Brutalidad y represión.

*Por José María Rodríguez Arias, y no soy un antidisturbio (por si a alguien le quedaba duda).

IMAGEN: Se distribuye bajo CC - By - sa, fotomontaje realizado a partir de las siguientes fotografías: Represión divina, Formación Columna y Biotherm cops, todas de Libertinus en Flickr, pertenecientes a la colección Be the media, distribuidas con la CC - By - sa.
 
Comentarios (5)
Qué pensará
1 Domingo, 19 de Abril de 2009 19:53
No deja de ser curioso tratar de ponerse en la cabeza de un "antidisturbio", represor o "disuasor de ideas", vestido con su traje de tortuga ninja esperando las órdenes para atacar a un grupo de manifestantes. Qué le pasa al sujeto en el instante mismo si debe reprimir una manifestación de, por ejemplo, jubilados? Yo he visto alguna acción en vivo y en directo y siempre pensé que lo primero que debía pensar un sujeto muñido de balas de gomas (en el mejor de los casos) y granadas de gas antes de arrojarlas sobre un grupo de personas mayores, es en su madre, que podría estar reprimiendo a su propia madre. No creo que nadie nos obligue a formar parte de un cuerpo que necesariamente será preparado para reprimir, pero por el contrario creo que una vez que se está adentro decirle NO a la orden de reprimir puede ser un buen comienzo para transformar un cuerpo armado (sea de la policía, la gendarmería o el ejército).

Salud y buena semana.
Pues sí
2 Lunes, 20 de Abril de 2009 05:34
Salud

Una amiga siempre me decía que algo les tenían que dar (pastillas u otros estimulantes), porque no es normal que gente común y corriente cargue de forma brutal contra otra gente común y corriente... ¿Estarán realmente convencido de que lo que hacen está "bien"? ¿Y los gobernantes que les mandan? Porque esa es otra...

También me pregunto "qué pensarás", y esta es mi única respuesta :S.

Hasta luego y gracias por el comentario :P
Alguien tiene que hacerlo
3 Martes, 21 de Abril de 2009 10:25
Hola José
Bueno, el trabajo de los antidisturbios no debe ser complicado, ellos obedecen órdenes, no hay razones, solo el trabajo a cumplir, su formación vertical y casi brutal, hace que ni siquiera se pongan a pensar y analizar el 20% de lo que has escrito, así que, alguien tiene que hacer ese trabajo.
Más o menos
4 Martes, 21 de Abril de 2009 15:46
Salud

En el matiz está la diferencia, una cosa es un cordón policial o una medida de "orden" y otra lo que los antidisturbios suelen hacer (esa brutalidad "excesiva" en casos como las anticumbres, o el desalojo de la U en Barcelona por la poli autonómica). Ese es el problema :S.

Hasta luego y gracias por el comentario ;)
siento verguenza
5 Jueves, 08 de Abril de 2010 11:24
Siento verguenza, de pertenecer, a una unidad antidisturbio, despues de ver, en el cabanyal(Valencia) la actuacion, de mis compañeros, ver, como se puede pegar, a personas sentadas en el suelo, personas que no oponen ninguna resistencia armada, a los que sin previo aviso, ni mediar palabra alguna, se masacro en el suelo, estando sentados, solo por intentar imperdir,pacidficamente, la entrada de una escabadora, pasandose por alto, los pasos de quitarlos, con las manos, e ir directamente al uso de las porras, pegando primero por detras sin ningun aviso a los manifestantes y luego a los sentado, personas entre eloos de 60 y 70 años, masacrarlos a porrazos, sin mas palabras, siento verguenza, de la actuacion de personas , que por el simple hecho de que alguien les diga que incumplan la ley, se siuentan orgullosos de hacer esas salvajadas, creo que en la academia me enseñaron, si mal no recuaerdo, el respeto a los ciudadanos, y ese dia se perdio toda clase de respeto, en 30 años de servicio nunca me habia sentido avergonzado de serlo, pero hoy me siento avergonzado de ser un agente de la ley, y que la jente pueda compararme con esos"ajentes que acturaron el dia 8 en valencia. ellos se sentiran orgullosos, pero yo siento verguenza ajena

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