| «Obrero, si no luchas, ¡nadie te escucha!» |
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| Columnas - Con Firma | |||
| Domingo, 01 de Mayo de 2011 15:24 | |||
PRIMERO DE MAYO 2011«Obrero organizado, patrón asustado» / «La fuerza del Obrero, la Solidaridad» / «La lucha está en el tajo, no en el comité» / «De dentro, de fuera, la misma clase obrera» / «Ley de extranjería, para la reina Sofía» / «Ni dios ni amo, ni patria ni patrón» / «Obrero despedido, patrón colgado» / «lucha por tu clase, no por tu país» / «Reforma de pensiones, para los borbones» / «Ni misas ni rosarios, comunismo libertario». ![]() por José María Rodríguez Arias El cielo amenazaba con aguar la jornada reivindicativa. No lo hizo. Al menos no durante el tiempo de las manifestaciones, sí luego, para el resto de actos. Pero la mera amenaza nos asusta. Hasta el cielo complota contra los trabajadores y se ríe de ellos. No queda otra que reconocerlo. Y nos hemos dejado vencer. Otros años les he hablado de la necesidad de recobrar las calles, de aprovechar las jornadas del primero de mayo para reclamar los derechos que nos pertenecen, como hicieron los mártires y demás miembros de la clase obrera durante todos estos años, durante esta lucha ya bicentenaria, hoy Kotler nos habla de recuperar la memoria para recuperar las calles. Hoy siento, como ningún otro Primero de Mayo, que nos han derrotado. Nos hemos dejado ganar, si me permiten el cambio de responsabilidades. Tal vez solo las batallas hasta la fecha desde el 2007, que no han sido pocas, y tal vez aun estamos a tiempo de revertir la situación y ganar «la guerra», tal vez, solo tal vez... La esperanza es lo último que se pierde, dicen, así que me sujeto a un clavo ardiendo: Esas personas que hoy sí salieron a la calle. Y con ello mantengo la esperanza de que podremos vencer, que la clase obrera triunfará. Éramos pocos. No digo que en la cola fuéramos pocos. No, digo que en toda la manifestación, desde la cabeza de CC.OO. y de UGT hasta la cola, donde me ubiqué con los compañeros de la CNT, pasando por los compañeros de IU, PCE, entre otros ahí presentes, éramos cuatro gatos mal contados. Dirán que un par de miles. Puede ser. Pero hoy, Día Internacional de los Trabajadores (léanlo bien, trabajadores, no del trabajo) en una ciudad mediana, teniendo en cuenta que era domingo, deberíamos haber sido muchos más. Ya solo por la fecha. Si sumamos todo lo que está pasando estas semanas, las reformas que nos han caído los últimos meses, lo que vemos que ocurre en países hermanos (como Portugal o Grecia), viendo el aumento de la represión contra la clase obrera, tras el pacto para la reforma de las pensiones que nos manda a todos a los 67 años, y todo lo que nos anuncian, más, claro, los casi cinco millones de desempleados según la EPA... ¿Y la gente se queda en su casa? ¿Porque es el día de la madre también? No, realmente no encuentro ju
stificación para las faltas de hoy (fuera de otros asuntos personales, claro).Hemos perdido la calle (si no fuera así, no tendríamos que recuperarla), hemos perdido, lo que es peor, el empuje, la solidaridad entre trabajadores, y ahora no son poco los que sonríen cuando un colectivo otrora beneficiado por la situación económica hoy cae en desgracia, sonríen cuando a los trabajadores de la administración (funcionarios) les rebajan los sueldos, creemos que el obrero de la planta, el jornalero del campo y el profesor no comparten clase, y en cambio miran al rico banquero como al aliado querido, o deseado... Y se quedan en casa. Y los demás no conseguimos, y he acá nuestro fracaso, que salgan a la calle... Pienso en unas palabras de González Prada: «Han perdido todo lo humano y, primero que nada, el instinto de la rebelión. No les hablemos de reclamar sus derechos, de pedir lo suyo, de adquirir la dignidad de hombres: no entenderán nuestras palabras y se volverán contra nosotros para defender a su verdugo y a su Dios: el capitalista.»Porque su gran triunfo no está en las medidas concretas, está en convencernos que no hay alternativa. Que no hay otra forma de organizar la humanidad. Que todo lo que está, así debe ser. Que todo lo que es, así debe estar. Y no, los modelos que están aplicándose en algunos países no son alternativos a nada, siguen jugando al capitalismo, esto es, siguen derrotados y subyugados. Y esto se ve claro cuando la clase obrera combativa en esos países sigue siendo perseguida, sigue siendo ninguneada. Bien lo saben ahora los sindicatos en Bolivia, bien lo saben los compañeros trostkistas y libertarios en Venezuela, bien lo saben incluso los comunistas en China, todos los obreros en el gran país rojo que viven bajo el peor de los capitalismos posibles, explotados para el beneficio de los millonarios propios o las multinacionales extranjeras. La única forma para ser escuchados está en la lucha (las diversas formas de lucha, no hablo de coger un fusil e ir al monte), en la lucha constante y organizada, autogestionada, solidaria, basada en la acción directa y la información. Debemos organizarnos. Parece de Perogrullo, pero debemos unirnos. No es fácil, existen diferencias entre todos nosotros, y debemos comenzar a construir una identidad de clase, pues la misma no existe ni la obtendremos por ósmosis, debemos trabajar en ella, luchar contra las ideas enseñadas durante décadas, nos han querido convencer de diferencias entre nosotros que no existen (como son las nacionalidades), y por eso se explica sin demasiada dificultad que haya crecido tanto el voto xenófobo durante esta crisis económica (como si los inmigrantes tuviéramos algo de culpa) en vez del voto anticapitalista (¿estamos tontos?), nos han desunido a tal punto que nos alegramos cuando al vecino les baja el salario, o que no compartimos el dolor del que pierde su empleo y simplemente pensamos «pero yo mantengo el mío»... Reinvidicación, organización, lucha, unión... Antes de terminar unas palabras del amauta José Carlos Mariátegui dadas en 1924: «El 1° de Mayo no pertenece a una Internacional es la fecha de todas las Internacionales. Socialistas, comunistas y libertarios de todos los matices se confunden y se mezclan hoy en un solo ejército que marcha hacia la lucha final.Como dice la imagen que corona este artículo: Ante la crisis, lucha obrera. Y solo triunfará la lucha obrera si se inscribe en un frente amplio. Y la crisis no es el momento actual de penuria económica, la crisis, para el trabajador, es el propio capitalismo. Contra él luchamos. Porque hay una sociedad alternativa que podremos crear, que nos corresponde modelar. Por todas y cada una de las personas de este planeta. Excurso: ¿Que manifestarse, gritar, organizarse, salir a la calle, no sirve para nada? Quedarse sentado en casa, en silencio, tampoco. Incluso sirve para menos, quien calla otorga. Y por ahí no debemos pasar. ¿Que igual tomarían todas esas medidas tan anti-obreras? Pero que sepan que lo hacen con nosotros enfrente, no en silencio. Nunca en silencio.
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| Actualizado ( Lunes, 02 de Mayo de 2011 01:53 ) |





stificación para las faltas de hoy (fuera de otros asuntos personales, claro).


