El 30 de abril de 2008 el Consejo de Gobierno de la Universidad de Salamanca, en su voluntad de salvaguardar la dignidad histórica de la Institución, acuerda rechazar la concesión del citado grado académico a D. Francisco Franco Bahamonde"…"Desde una Universidad moderna, abierta y democrática del siglo XXI, no se pueden reescribir las difíciles circunstancias históricas que condujeron a la concesión de la mencionada distinción bajo condiciones de extrema coacción".
La asociación Unidad Estudiantil expresa su satisfacción por la retirada del Honoris Causa al dictador Franco. UnE había logrado introducir un punto en el orden del día del Consejo de Gobierno para someter a votación una propuesta de rechazo a la concesión del citado honor. El resultado de la votación, con 35 votos a favor, dos en contra y una abstención, demuestra que la inmensa mayoría de la comunidad universitaria abogaba por dignificar la Institución.
The atrocities committed against the Armenian people of the Ottoman Empire during WWI is defined as the Armenian Genocide. Those massacres were perpetrated throughout different regions of the Ottoman Empire by the Young Turkish Government which was in power at the time.
Además del secuestro y la desaparición sistemática de los luchadores sociales y de la consolidación de las bases del plan económico de Martínez de Hoz, la última dictadura militar también llevó adelante una clara política de desaparición y sustitución de buena parte de la producción literaria de la época. "Primero había una evaluación política del libro, y luego venía la censura, que era una herramienta de control político en manos del Estado. No había ninguna improvisación, ningún capricho. Sabían muy bien lo que hacían", cuenta el investigador Hernán Invernizzi.
El nacimiento del movimiento y la prensa obrera están enmarcados en
un mundo concreto que en esta entrega vamos a conocer con el objeto de
ver sólo nuestro árbol sino todo el bosque.
Creo
que en todo estudio o investigación es conveniente, de tanto en tanto,
echar un vistazo alrededor del hecho que es objeto de nuestro estudio.
Es la única manera de no perder la perspectiva, de comprender mejor los
sucesos que estamos analizando, de ver el bosque que ha dado lugar a
nuestro árbol. Esto es lo que vamos a hacer en esta entrega: visitar el
mundo que rodea los humildes sucesos acaecidos durante el siglo que
hemos contado de este poblachón manchego llamado Madrid. Empezaremos
muy lejos de aquí:
Año a año continúan apareciendo materiales inéditos que condensan y expresan la tremenda labor de investigación, lectura sistemática, erudición obsesiva y estudio persistente desplegados por Ernesto Guevara en los últimos años de su vida.
'La voz del Pueblo' aún creyó en una posible alianza de clases
coyuntural. Para 'La Emancipación', veinte años más tarde, ya sólo era
posible la revolución, pero... ¿cómo?
Contemporáneo
de “El Eco de la Clase Obrera” fue “La voz del Pueblo” e, incluso,
colaborador en algunas campañas, como en la de recogida de firmas por
la legalización del asociacionismo. Su primer número vio la luz el dos
de octubre de 1855 y la dirección nominal corrió a cargo de Roque
Barcia. Decimos nominal porque estuvo fuera de España desde el veinte
de octubre hasta fin de año y el periódico saco su último número el
veinte de enero de 1856.
Una visión del proceso a traves de las publicaciones periódicas de
la clase obrera. Esta semana , desde El Censor (1781) hasta El Eco de
la Clase Obrera (1855)
Algunos
“estudiosos”, de esos que segmentan la Historia con afilado cuchillo,
como si un pedazo (periodo) no tuviera nada que ver con el anterior y
el siguiente, afirman henchidos de sapiencia que la prensa obrera
madrileña nace con “El Eco de la Clase Obrera” en 1855. Y como dato
–sólo como dato- es correcto. Pero la vida, y la vida es historia, no
funciona así, no es exclusivamente una suma de datos, sino que adquiere
forma de narración, en la que nada es comprensible sin explicar lo que
antecede y rodea al hecho o situación que queremos contar. Por eso no
podemos aseverar con ese prepotente academicismo ladrillesco, propio de
empolvados, grises y sesudos investigadores de asterisco, que la prensa
obrera nace en un momento determinado, concreto, cuando la realidad es
que se trata del resultado de un “hacerse”, un “cocinarse” lentamente
que cuenta con una laga prehistoria en el mundo de las publicaciones
democráticas, y aun anteriores, de las que se va desgajando muy
despacio como una especialización.
Un delito por el que no será juzgado, un hecho que no debe repetirse.
Fujimori se ríe de nosotros (Fotomontaje)
por José María Rodríguez Arias
El 5 de Abril de 1992, hace tan solo 16 años y bajo las
palabras de «disolver, disolver, temporalmente el Congreso de la
República» el por entonces presidente constitucional de la República
del Perú, Alberto Fujimori, anunció a todos los peruanos que daba un
golpe de Estado, contra su propio gobierno, para tomar, de esta forma,
el absoluto control del Perú y poder quitarse el lastre de algunas
instituciones que mal que bien seguían la lógica democrática, y para
poder imponer una dictadura que pronto se vistió de Democracia, se dotó de una nueva Constitución y modificó al país todo lo que pudo, por medio de la cual el terror y el libre mercado (plagado de mercantilismo desestructurado) en su versión más populista y devoradora entraron juntas a un país en caos.
Si
el cuadro de Picaso sobre el bombardeo de Guernica se ha convertido en
un paradigma artístico mundial sobre el horror de la guerra, las
mentiras sembradas en los días posteriores por el bando fascista -autoproclamado "nacional"- es el paradigma de la mentira y el cinismo.
por Uri Avnery en Gush Shalom Traducido por Carlos Sanchís. Revisado por Caty R. en Tlaxcala
Se cumple el trigésimo segundo aniversario del primer «Día de la Tierra», uno de los acontecimientos definitorios en la historia de Israel. Recuerdo bien el día. Me hallaba en el aeropuerto Ben Gurion de viaje a una reunión secreta en Londres con Said Hamami, el emisario de Yasser Arafat, cuando alguien me dijo: «¡Han matado a muchos manifestantes árabes!»