por María Belén López en Rena* La zona de la Triple Frontera que integran Foz de Iguazú (Brasil), Ciudad del Este (Paraguay) y Puerto Iguazú (Argentina), representa un espacio de particular vulnerabilidad y la situación de pobreza extrema constituye un factor propicio para fomentar redes de trata de personas y explotación. La Trata de Personas se constituye como el tercer negocio más lucrativo del mundo, y genera altos ingresos anuales de los cuales, más del 85 por ciento proviene del comercio sexual, principalmente de niños y mujeres, según datos arrojados por la Organización Internacional de Migraciones (OIM).
En ese escenario, aparece el territorio de la Triple Frontera, donde viven unos 880 mil niños y niñas, los cuales figuran en promedio el 45 por ciento de la población de la frontera compartida por los tres países, tal como notificó el documento "Situación de la Niñez y Adolescencia en la Triple Frontera de Argentina, Brasil y Paraguay: Desafíos y Recomendaciones", elaborado este año por las oficinas del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) de los tres países. La investigación demostró que la pobreza y la carencia de servicios sociales básicos de calidad como la salud, educación y amparo de los derechos humanos son problemas que afrontan los chicos en esta zona geográfica. Marcelina Antúnez, Coordinadora Técnica del Programa “Luz de Infancia”, para la prevención y erradicación de la explotación sexual comercial infantil (ESCI) en Puerto Iguazú, provincia de Misiones, dijo a RENA que “Puerto Iguazú, como ciudad integrante de la región de la Triple Frontera, comparte y convive las problemáticas de dos grandes ciudades como Foz do Iguazú y Ciudad del Este, ambas con más de 400 mil habitantes, cuando la población de Iguazú que tiene 40 mil habitantes, equivale a un barrio de las mencionadas ciudades”. Según expresó, existen muchas desventajas en cuanto al delito de la Trata y el Tráfico de Personas, por la misma situación de vulnerabilidad de las fronteras, que son atravesadas, no solo por los pasos fronterizos habilitados, sino también por pasos no habilitados como “piques” que son senderos en la selva y llegan hasta los ríos, tanto Iguazú como Paraná, donde hay mayor tráfico. En Puerto Iguazú hay asentamientos recientes de familias, en la zona llamada de las 2000 hectáreas, lo cual ha provocado un incremento acelerado en la población. La economía del lugar requiere de personas capacitadas para desempeñarse en el rubro turístico. Esta situación, según Antúnez, provoca desempleo y muchos changarines, niños, niñas y adolescentes piden en la calle. “Todo esto es un caldo de cultivo para las redes que operan en la zona, reclutando personas para llevarlas a otros destinos del país, o del exterior”, sostuvo.
Cómo operan las redes de trata en la Triple Frontera
Las redes de explotación se manejan en la Triple Frontera, mimetizadas con la gran afluencia de turistas que circulan y el intercambio comercial y familiar, utilizando diversas infraestructuras para operar, tales como “casting de promotoras de turismo”, agencias de viajes, agencias de modelos, entre otros, explicó Antúnez. Luego de la selección son llevadas a los diferentes burdeles o wiskerías, instaladas a lo largo de la ruta 14 donde circulan muchos camiones provenientes de países limítrofes. Por su parte Emilio Osses, representante de la Dirección Nacional de Migraciones, organismo dependiente del Ministerio del Interior, en la Oficina de Migraciones de Puerto Iguazú, explicó a este medio que la captación de personas opera a través de familiares o amigos, “lo que hace más difícil la sospecha y también con un importante lavado de cerebro a las víctimas sobre como va a mejorar su situación y lo mucho que van a ganar”. Agregó también que el gobierno de Misiones niega el problema, y si bien la propia opinión pública y los medios periodísticos, a través de casos sacan el problema a la a luz, lamentablemente muchas veces ya es tarde. El informe “La Trata de Personas en Argentina”, elaborado en junio de 2007 por la Fundación El Otro que gestiona el Programa Esclavitud Cero, y al cual accedió esta agencia por intermedio de Mercedes Assorati, su Coordinadora General y ex miembro de la OIM, expone que para que la explotación sea más efectiva, los tratantes mantienen constantemente el control sobre las víctimas y el temor es usado para someter a las personas a través de amenazas contra ellas o sus familiares. Del mismo modo argumenta que por lo general los tratantes generan una deuda a sus víctimas que éstas nunca terminan de pagar, retienen sus documentos de identidad y compran el apoyo de funcionarios corruptos para asegurar que los remedios institucionales no funcionen para sus explotados, en caso de que tengan la oportunidad de denunciar.
Etapas en la trata de personas
En la trata de personas se dan condiciones que facilitan el logro de los objetivos de los explotadores. El citado informe marca una primera etapa de captación y traslado, donde la persona es captada y reclutada mediante engaños, respecto a las condiciones del futuro trabajo que va a desarrollar, o directamente secuestrada. Posteriormente es trasladada dentro de un mismo país o cruzando fronteras internacionales, a fin de alejarla de sus redes sociales y familiares de apoyo. La segunda condición es la limitación o privación de la libertad, mediante diferentes mecanismos de coacción, los tratantes se aseguran de que la víctima no pueda, o crea que no puede escapar. Con frecuencia, son encerradas y sometidas a toda clase de violencias y torturas, y reciben amenazas. Finalmente, los tratantes explotan a las personas en diversas actividades, tales como explotación sexual, explotación en pornografía, servicio doméstico, mendicidad, matrimonios serviles, venta ambulante, talleres de confección de indumentaria; ladrilleras, agricultura, industria del pescado, niños/as soldados, entre otros. Otro aspecto que beneficia el funcionamiento de las redes, es el perfil de las víctimas. Assorati comentó que son analfabetas y analfabetos, muchos son indocumentados absolutos, migrantes, madres cabeza de hogar que viven en condiciones de extrema pobreza, y están desocupadas o tienen empleos informales con salarios ínfimos. En la actualidad cualquier persona puede ser víctima de explotación, tanto hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes de todas las razas y regiones del globo, tal como advierte el Programa Esclavitud Cero.
Trata interna en Argentina
Un estudio con carácter de diagnóstico exploratorio desarrollado en el 2006 por la OIM sobre la situación de la Trata para Explotación Sexual en la Argentina, determinó que existe un predominio de la trata interna sobre la internacional y algunas provincias funcionan como puntos de origen, como Misiones, Tucumán, Jujuy y Santa Fé, y otros de destino como Buenos Aires, Córdoba, Santa Cruz, Río Negro y Chubut. También existen provincias en las que coexisten ambas características, por ejemplo Entre Ríos, donde se detectaron casos de jóvenes reclutadas para ser trasladadas a la provincia de Buenos Aires. Según explicó Assorati, “la razón por la que la trata interna supera la trata internacional responde, en un punto, a la facilidad para el traslado de las víctimas, en particular las menores de edad”. También mencionó que la Oficina de Asistencia Integral a la Víctima del Delito de la Procuración General de la Nación (OFAVI) intervino en 85 casos de trata de personas durante este año. En 2004 lo había hecho en 9 hechos, en 2005 en 27, y durante el 2006 en 42. Respecto a las modalidades del reclutamiento, además del engaño se constató la práctica del secuestro para captar a las mujeres, desde la provincia de Tucumán hacia La Rioja. Durante el 2006, el estudio de la OIM reportó 476 mujeres y adolescentes “desaparecidas” en todo el país, 70 de ellas en la provincia de Tucumán. Asimismo, el sistema empleado por los tratantes en Argentina es llamado “plazas”, porque alquilan las mujeres a los burdeles donde permanecen por poco tiempo y luego las rotan. La OIM asistió a unas 200 personas durante el pasado año, de las cuales el 40 por ciento eran víctimas de trata para explotación laboral y el 60 por ciento para explotación sexual.
Marco legal en Argentina
El país no cuenta con un marco legislativo que castigue la trata, que persiste aún cuando ratificó en el 2002 - mediante la Ley 25.632- la Convención de las Naciones Unidas contra el Crimen Transnacional Organizado y el Protocolo de Palermo para prevenir, reprimir, y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños. Hasta el momento, en Argentina existe un proyecto de ley que pena estas actividades y cuenta con media sanción en el Senado. Assorati aclaró que el problema de esta norma, es que “copia casi literalmente la definición del protocolo de Palermo, obligando a probar los elementos subjetivos de la definición de trata, es decir la utilización de amenazas, engaño, coacción, o fraude para someter a las víctimas, para que se configure el delito”. En este sentido, enfatizó que el bajo nivel de denuncias causado por las amenazas que pesan sobre las víctimas y sus familias, será desalentado con este tipo penal propuesto y las redes harán lo necesario para impedir que las víctimas declaren. Recientemente fue creado el Decreto Presidencial 1281/2007, que crea el “Programa Nacional de Prevención y Erradicación de la Trata de Personas y de Asistencia a sus Víctimas”. El mismo desde la óptica de Assorati, si bien es muy escueto y poco claro, es un importante paso, pero todo depende de la voluntad política.
Legislación en Brasil y Paraguay
En el caso de Brasil, que también promulga el Protocolo, presenta la ley 8.069 del Estatuto del Niño y el Adolescente, que principalmente pena toda actividad que promueva actos destinados al envío de niños o adolescentes al exterior de forma ilegal o con el fin de obtener logro. También existen normativas que refieren al castigo de crímenes contra la libertad sexual y el tráfico de personas, es decir no específicamente a la trata. Mientras que Paraguay, también tiene su encuadre legal mediante el artículo 29 del Código Penal, con la prohibición del uso de la fuerza, las amenazas o engaño para sacar o traer una persona al país con el propósito de la prostitución, y también se prohíbe en otro artículos la trata de menores, pero estas normativas no incluyen la trata para trabajo forzoso o servicios, trata interna, la coerción o la figura de los cómplices en el proceso de explotación.
Organizaciones de lucha contra la Trata
En Foz de Iguazú, Brasil, fue creada en 1996 la Fundação Nosso Lar (Nuestro Hogar), que recibe toda clase de niños y niñas de 0 a 18 años con diferentes formas de violación de derecho que viven en pequeños grupos en una Casa-hogar. La Directora de Proyectos, de esta organización no gubernamental, Ivania Ferronatto, contó a RENA que todos saben sobre la trata de personas, pero no hay como probarlo. “Tenemos muchos adolescentes que llegan acá por otros motivos, pero al escuchar su historia se descubre que ya estuvieron en situaciones de trata. La gran mayoría ya estuvo en Paraguay y Argentina, por algunas noches o algunos días. Muchos llegan al abrigo por unos días, hasta que se les consiga los pasajes de vuelta a su ciudad de origen, y llegan diciendo que vinieron a procura de alguien”, aseveró Ferronatto. Ante esta situación Nosso Lar desarrolla, entre otras acciones, el Programa Fronteras, a través del cual una unidad móvil, financiada por el Itaupú Binacional, busca la sensibilización de las comunidades y de las escuelas abordando el tema ESCI. En esta línea también funciona el Programa Luz de Infancia en Argentina, que realiza además de prevención, tareas inherentes a la misma como talleres y capacitaciones en escuelas o fortalecimiento institucional. El mismo nació en el año 2002 y durante el 2003 se firmó un acuerdo entre el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación y la OIT para desarrollarlo en Puerto Iguazú. Hasta la fecha, este Programa ha albergado a 19 adolescentes rescatadas, víctimas de trata en diferentes ciudades de Argentina, y también de países limítrofes, como Brasil, dijo Antúnez. Por su parte, desde la DNM, Emilio Osses explicó que no existe “orientación sobre el tema. Fue la OIM la que introdujo el tema en los medios y algunos llegamos a esa información, el resto es dedicación y compromiso”. Y Assorati destacó que el Programa Esclavitud Cero ha intervenido en varios casos concretos de trata desde el mes de junio pasado, y en este proceso “se han presentado denuncias, se ha hablado con jueces y fiscales, ha solicitado allanamientos y ha tenido algunos éxitos y, lamentablemente, muchos fracasos en la búsqueda de personas desaparecidas que, por su perfil, podrían ser víctimas de trata”, manifestó. Esclavitud Cero, inició tareas en junio de este año y profundiza el trabajo logrado por el Proyecto de Fortalecimiento Institucional para la lucha contra la trata de personas en Argentina (FOINTRA) que desarrolló la OIM desde el 2005.
¿Qué es la trata de personas?
Tanto la OIM (Organización Internacional de Migraciones) como la ONU (Organización de las Naciones Unidas) definen la trata de personas como un delito de lesa humanidad que incluye la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de las personas, recurriendo a la amenaza o el uso de las fuerzas u otras formas de coacción, tales como el rapto, engaño, fraude, abuso de poder, concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener un logro mediante la explotación. Muchas veces el término es confundido con “tráfico de personas”, pero el Protocolo de Palermo, determina que el tráfico ilícito de migrantes es esencialmente un delito contra un Estado, más precisamente contra el orden migratorio y contempla la facilitación de la entrada irregular de una persona en un Estado que no es el suyo, a cambio de dinero u otros beneficios. Para erradicar esta problemática, según Antúnez es fundamental la concientización por parte de toda la sociedad de manera que sea desnaturalizada, porque en algunos sectores de la sociedad la ven como algo inevitable. Por su parte, Emilio Osses sostiene que “nadie toma conciencia hasta que escucha un testimonio de una víctima. El vivir ese horror es lo que lleva despertar conciencias, es necesario llevar el tema a las escuelas, barrios, publicitar en los eventos deportivos, hacer campañas, ponerles piedras en la rueda”.
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