El Partido Comunista Revolucionario y su llamado al voto en blanco

Del desvarío ideológico a la mezquindad política.

por Diego Heluani

Leyendo el comunicado del PTP/PCR donde llama a sus militantes a votar en blanco, no puedo más que expresar repudio hacia un partido que a lo largo de los años no hace más que sorprenderme por sus alocadas interpretaciones “marxistas” y extrapolaciones maoístas de “alianza con la burguesía nacional” lo que en la política argentina consistió en ir UNA Y OTRA VEZ de furgón de cola de candidatos peronistas pero jamás apoyar una fórmula de izquierda: ya en la antesala de la dictadura y en curso los primeros desaparecidos, apoyaron a Isabel de Perón, quien largó el “operativo independencia” en Tucumán a través del decreto de aniquilación de la guerrilla (hecho que olvidan). El gobierno de Isabel fue caracterizado por Otto Vargas como “tercermundista” y sintonizaron posteriormente con los militares carapintadas. En el ’89 festejaban el saludo con el “puño en alto” que les hacía el compañero Carlos desde el Menemóvil (según sus propias publicaciones del Hoy nº 267, del 17 de mayo de 1989).

A nivel provincial apoyaron a Riera, Palito Ortega, a Luis Juez en Córdoba, y en elecciones pasadas a Pino Solanas (previo coqueteo con el “socialista” Binner y posteriormente llamando a cortar boleta para votar a Stolbizer). En una extraña concepción del “frente único” actualmente apoyan al burócrata de De Gennaro, al que imagino encontrarán, dentro de su delirio nacional-chovinista, elementos más de “izquierda” que los que ven en el FIT.

Habiendo quedado fuera en las PASO, en su página de internet publican los “10 motivos para votar en blanco” (pcr.org.ar…), donde no hacen ninguna alusión específica a por qué no apoyar al Frente de Izquierda. Como para argumentar algo, tiran al boleo “Ninguno de los candidatos habló de la dependencia y el latifundio, ni del colonialismo en Malvinas ni de la base militar china”.

¿Es eso motivo suficiente para no apoyar a la única fuerza de izquierda actualmente en el escenario político electoral? La subestimación a la inteligencia de los militantes llega a ser ofensiva. La única realidad es que el sectarismo anti-trotskista y la mezquindad es lo que les impide, llegado a este punto, llamar a votar al FIT. Prueba de eso son las motivaciones vagas a las que aluden. Las mismas nebulosas que adujeron en elecciones pasadas después de quedar afuera, también en esa ocasión, en las PASO, al apoyar a la desconocida Argumedo con la que Pino Solanas les dejó marcado el camino del off side y la ridiculez. También allí llamaron a votar en blanco, con tal de no sumar votos a la izquierda trotskista.

Ya con el “conflicto del campo” mostraron su fisura mayor. Viviendo una realidad paralela en la que creían estar haciendo una “revolución agraria” con la misma oligarquía campestre, en un mundo fantástico en el que capitalistas eran víctimas de plusvalías. Los obreros campesinos, y organizaciones de base como el MOCAFOR, quedaban fuera de sus reivindicaciones, por lo que intentaron justificar esta aberración, con una clara bajada de línea desde la prensa partidaria. Eugenio Gastiazoro, un dirigente del partido, había dado directivas que los campesinos medianos que se movían en avioneta a lo largo de sus mil hectáreas, como el “compañero” De Angelis y su hermano, debían ser llamados en la prensa como “pequeños campesinos”. En un intento burdo de justificación de su apoyo a los sectores oligárquicos, a los grandes productores se los debía llamar “medianos” y a los “medianos”, “pequeños”, y apoyar a todos los que no fueran “terratenientes”.

Tal manipulación grotesca, ciertamente no podía ser sin consecuencias, y terminó provocando una escisión en el interior del partido: el “Comité de Reconstrucción del Comunismo Revolucionario”, una fracción de militantes históricos que no pudieron dejar pasar que Alderete compartiera cenas, fotos y ayudas financieras por parte de los elementos más reaccionarios de la Sociedad Rural. Esta fracción de disidentes fue criticada desde la burocracia del partido por sus “formas” de irse y nunca por sus argumentos, que resultaban incómodos e irrefutables, así como la trayectoria de esos militantes.

El video del manifiesto del Comité de Reconstrucción se encuentra en este link: https://www.youtube.com/watch…

En algunas provincias como en Tucumán, esta crisis no redundó en una autocrítica que hiciera replantear la política al menos en los debates. Por el contrario, intentaron ocultarlo, como siempre, en la línea de evitar la “contaminación ideológica”, fomentando la repetición mecánica de los argumentos por parte de la militancia de base. Sería parte del “centralismo democrático” al que paradójicamente hacen mención continuamente.

El daño que produjo este “desliz” fue hacia toda la izquierda, que aún hoy debe cargar con el estigma maniqueo y macartista del kirchnerismo, al que no le cuesta mucho poner todo en la misma bolsa y repetir que “la izquierda marchó con la sociedad rural”.

Después de semejante trayectoria: ¿Será que cuesta resignarse a saber que este partido abandonó la izquierda hace muchos años y se lo sigue juzgando como si lo fuera? Sin embargo, duele saber que militantes a los que respeto, a los que me une también una gran amistad, tengan esta falta de autocrítica y no sean capaces, en determinadas circunstancias como las actuales, no saber distanciarse de sus prejuicios y mezquindades partidarias.

En honor al “Frente Único” que dicen impulsar, y si todavía se ubican como izquierda, sería un momento de honestidad aceptar que el programa de De Gennaro no puede estar a la izquierda del impulsado por el FIT, ni los puntos de disenso pueden ser mayores que los encontrados con los distintos sectores de la burguesía con los que vienen consensuando a lo largo de la historia.

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