| A propósito de la Memoria Histórica |
|
|
|
por Víctor Díaz-Cardiel en La Democracia.es*
Por la mañana venía del hospital Ramón y Cajal, en la Plaza de castilla, subí al autobús nº 70, que hace el recorrido entre la plaza de Castilla y San Blas. Era un autobús d esos que va anunciando la parada que va a venir, el número de líneas que pasan en esa parada, la hora que es, etc… era en definitiva, un autobús bien dotado, por así decir. De repente, en el interior del autobús se anunció, «Próxima parada: Calle División Azul con la calle Comandante Franco».
No pude evitar un breve sobresalto, y de momento me vino a la memoria, «todo lo de la recuperación de la memoria histórica». Como alguien dice la memoria añora siempre la luz. Y pensé cómo es posible que en el callejero de Madrid (entre el resto de ciudades y pueblos españoles) sigue habiendo calles como las de la División azul, Generalísimo Franco, Muñoz Grandes, Mola, Yagüe, y así hasta 300 calles o más con nombres que recuerdan a la guerra civil. Y la dictadura ¿Cuándo se va a hacer la luz?, ¿Cuándo se van a cambiar los nombres de esas calles? Acaso la ley, que aprobó el congreso de los diputados el 27/12/07, es decir, la ley de la memoria histórica no dice que hay que retirar los vestigios que exaltan la guerra civil y la dictadura, pueden las instituciones saltárselo a la torera. Es inimaginable coger el autobús en una calle en Berlín, por ejemplo, y oir eso de próxima parada Calle Hitler, o en Roma o Milán, que se oyera lo mismo de Calle Mussolini. La ley de la Memoria Histórica no resuelve en sí misma las cosas. Hay que seguir trabajando en el impulso de su aplicación. Avanzar, que no es renunciar a nada. Y, en consecuencia hay que seguir presionando para que, entre otras cosas, se retiren todos esos nombres de calles cuyos vestigios no hacen sino exaltar aquí, en Madrid, pero también en otras muchas ciudades y pueblos españoles la guerra civil y la dictadura. La recuperación de la Memoria y la historia debe conseguir que la historia de España que se enseña en las escuelas proclame que la sublevación fascista contra la república y el régimen impuesto por los vencedores fueron crímenes abominables. El franquismo fue pionero de la guerra mundial, socio de Hitler y Mussolini, envió la División Azul al frente ruso, dejó morir a miles de españoles en campos de concentración de exterminio nazis y ejerció una represión feroz durante 40 años, con un balance de centenares de miles de asesinatos, fusilados y represaliados. Tras la aprobación de la ley de la Memoria Histórica hay que retirar las expresiones públicas que glorifiquen: monumentos, nombres de calles, etc… Resulta, por lo tanto intolerable que la presidenta de la Comunidad de Madrid impida, anule, un curso sobre memoria histórica dirigido a profesores de primaria y secundaria que estaba cerrado desde diciembre y empezaba el 31/03/08, organizado por el IES de Alcorcón. Ni la presidenta de la Comunidad de Madrid ni el presidente del PP quieren que se enseñe en las escuelas que en España hubo una sublevación fascista contra el poder legítimo, democrático, conseguido en las urnas de la II República. Sospechamos desde UCR que no pocos de quienes preconizan la destitución del pasado (dice Rajoy, a los españoles no les interesa el pasado, la memoria histórica), en realidad lo que quieren es la destitución de su pasado en particular. Por otra parte, y lo creo sinceramente y a la vista de las actividades llevadas a cabo por UCR, pero también por otros numerosos colectivos republicanos, en este último y próximo periodo, en torno al 14 de abril de 2008, incluido el acto más importante, es decir, la manifestación del 19 de abril (Cibeles-Sol), seguida por varios miles de manifestantes (pese al tiempo dichoso), en buena parte jóvenes, son más numerosas, más extensivas, más populares que la de los actos (cenas, encuentros, etc.) «nostálgicos» o conmemorativos. En definitiva, la actividad pública, reivindicativa, de contenido democrático, participativa, popular y cargada de horizontes próximos, de contenido histórico-jurídico, son cada vez más extensas y profundas, es la lucha unitaria por la III República. Otras actividades conmemorativas también han crecido, son cada vez más numerosas. Por ejemplo, desde nuestra propia asociación, UCR, hemos participado tanto en convocatorias organizadas por nosotros mismos desde la asociación (el 11 de abril en el Ateneo de la C/ Del Prado), pasando por la del 14 de abril también en el mismo Ateneo junto a otros compañeros de otros colectivos republicanos. Por seguir en esta misma línea informativa, la convocatoria en las tapias del cementerio de la Almudena, en un acto-homenaje a los allí fusilados, entre otros, a las 13 rosas, acto convocado por la coordinadora de Madrid de la memoria histórica, en la participa UCR. También, bastantes miembros de UCR, participamos en la popular y amplia paella republicana organizada por el Ateneo de Vallecas, del cual algunos son socios. Un buen ejemplo de popularidad, de sabor de los de abajo, por así decir. De otro lado, diversos miembros de UCR fuimos invitados (a título personal) y asistimos satisfechos, claro está, a actos organizados por compañeros republicanos de Leganés, Galapagar, Barajas, Ciudad Lineal, etc; en la complutense en las facultades de historia y periodismo, entre otras, junto a otros compañeros de otros colectivos republicanos. Nos consta que compañeros de UCR en Cataluña, Segovia, La rioja, el País Valenciano y un largo etcétera han organizado y participado en concentraciones, manifestaciones, mesas redondas, cenas y otros actos públicos. En fin, el carácter de luchar y cohesionar esfuerzos para traer la III República, como el aceite respecto al agua, está por encima de los muy numerosos e importantes actos de conmemoración o «nostalgias», mucho más extendidos y amplios en este año del 2008 que en el importante año de la celebración del 75 aniversario de la II República y, ciertamente, esto no podría ser sino de esta manera por cuanto que el camino hacia la III República nunca se ha abandonado, siempre ha estado como horizonte, aunque desde posiciones minoritarias, incluso marginales. Pero, en los últimos tiempos, sin embargo, con el impulso del movimiento social denominado de «recuperación de la Memoria Histórica», las fuerzas republicanas han ganado en movilidad tanto que, a veces nos provocan el espejismo de creer que el republicanismo tiene una presencia mayor. Debemos seguir impulsando la actividad en torno a la recuperación de la actividad de la Memoria Histórica, hacer que se cumpla la ley. Tenemos que empeñarnos en rescatar la memoria histórica, único camino para construir una conciencia cívica sólida que abra las puertas al futuro.
*Aviso legal: El presente artículo y la fotografía no quedan sometidos al contrato de ColorIURIS Azul de este portal, sino que se redistribuye mediante una cesión con la siguiente licencia según las condiciones del portal LaDemocracia.es:
Licencia: Creative Commons 3.0 by-nc-sa.
Powered by JoomlaCommentCopyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved.Homepage: http://cavo.co.nr/ |
|||||
De Igual a Igual .net





























































