La Niña Bonita, el gallo negro (disfrazado de amarillo) y el gallo de la cresta roja

por Abel Bohoslavsky

* “Atendido por sus propios dueños”. Ese letrerito lo veo desde chiquito en algunos restaurantes o albergues turísticos. Es atractivo, porque uno sabe que va a comer o alojarse en un lugar muy hogareño. Nunca lo vi en una fábrica, un campo o un banco. Claro, en esos lugares uno ve a los obreros, a los peones o a los empleados. Los dueños están en otra parte. O si están, están en algún lugar no visible.

* El maremoto amarillo del 22/11 – el Loco y el Palito – del año 15 – la Niña Bonita – nos devolvió a lo que bien puede llamarse “un país atendido por sus propios dueños”. El presidente elegido es dueño de… (es tan larga la lista de sus propiedades que mejor ahorramos espacio). Su gabinete es elocuente: tiene dueños de empresas comerciales y rurales, son o fueron ejecutivos de Banca Morgan, IBM, Shell, Geelong, Rondom House Mondadori, Torres de Manantiales (no fuimos a la Inspección General de Justicia, pero si vamos la lista puede agrandarse al infinito). El todopoderoso Cristiano Rattazzi, dueño de la FIAT, dio ejemplo ciudadano: el día de la segunda vuelta, actuó como fiscal de la alianza Cambiemos (la mano) en el popular municipio suburubano de La Matanza. La colonizada prensa argentina los llama CEO, sigla inglesa que se pronuncia cío (¡ojo, no son masculinos de la CIA!). Tienen trayectoria como funcionarios del gobierno peronista de Menem, del radical/frepasista de De la Rua y tres de ellos también de la década de 12 años del peronismo kirchenrista. Muchos son miembros de variadas ONGs: Sophia, Pensar, Creer y Crecer y siguen las siglas…La ONG Voces Vitales Argentinas de la diputada macrista Laura Alonso, sede local de Vital Voices Gl, filial de la norteamericana Vitaobal Parthnership, recibe dinero del fondo buitre NML Capital Limited, del financista Paul Singer.

* Esta es la forma en que se presenta el gabinete de un gobierno liberal. Es apenas una diferencia ¿formal? con los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. En la década K, sus gobiernos forjaron alianzas estratégicas con la multinacional de origen español Repsol, hasta que les vació YPF (y le recompraron su mitad), con la multinacional argentina Techint de Rocca y Cía., con la poderosa minera del cianuro canadiense Barrick Gold o la agrotóxica norteamericana Monsanto.

* El grupo político de Macri se fundó hace poco más de 10 años como Compromiso para el Cambio que mutó a Propuesta Republicana, abreviado en la sigla PRO para parecer y aparecer como que está a favor de… y no en contra de. Este republicanismo pro-mercado como gusta decir a Macri, respetuoso de las instituciones, no es impedimento para conductas transgresoras que le dan un aire atractivo y modernoso: Macri es un procesado judicial por espionaje. Vale insistir en que es procesado y no condenado, porque si no, sería un PRO cesado…

* El republicanismo de la alianza Cambiemos (de mano) PRO-UCR fue insistente en todo el período del peronismo K y fuertemente crítico de la protección judicial al procesado vicepresidente saliente Amado Boudou. Todavía no asumieron como gobierno y ya reclaman desplazar a los funcionarios que encabezan la Procuraduría General de la Nación, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, la estatal Radio y Televisión Argentina y hasta el Banco Central. Todos esos cargos, que son políticos, tienen estabilidad funcional explicitada por leyes respectivas y deberían continuar. Macri le pidió al presidente del Banco Central desde la TV: “Vanoli, déjeme el puesto”. El republicanismo pro-radical se parece al peronismo del aforismo santuchista: “Es de derecha en el gobierno y de izquierda en la oposición”. ¿Qué pensarán los 12.900.000 votantes de Macri? ¿Será cierto que les importan las instituciones y por eso votaron Cambiemos (de mano)?

* Otros 12.200.000 votaron por el empresario DOS (Daniel Osvaldo Scioli) que hizo honor a su sigla. Muchos porque pensaron que así podrían sostener lo que supimos conseguir, muchos por el temor a lo peor, que ya llegó. De los más de 25 millones de votantes, la absoluta mayoría son (somos) asalariados y un porcentaje menor, profesionales, cuentapropistas y afines. Unos 4 millones, jubilados. Más de un tercio de la fuerza laboral con trabajo no registrado. Casi la mitad de los trabajadores perciben la mitad o menos de un salario que cubra la canasta familiar. La clase capitalista es absolutamente minoritaria. Por sí sola jamás podría obtener una mayoría electoral. ¿Cómo funciona la democracia? Y más aún, ¿cómo se manifiesta la conciencia de las mayorías trabajadoras al momento de una decisión política electoral que afecta directamente sus vidas?

* “Algunos hablan del ajuste y la devaluación, yo hablo de sincerar la economía porque se malgasta el dinero. Van a venir momentos bastante complicados”, anticipó Hugo Moyano antes de la última votación, cuando acompañó a Macri a inaugurar un monumento a Perón. Daniel González, director financiero de la petrolera mixta YPF, al resumir un informe de la compañía ante empresarios: “Gane quien gane (…) habrá una suerte de devaluación real de la moneda. No sabemos cuál va a ser el nivel. Eso significará que nuestros costos pueden ser diluidos, porque el 70% son en pesos”. El economista y miembro de los equipos económicos del macrismo, José Luis Espert, aseguró “las paritarias son un concepto absolutamente fascista que no debería haber” y que es el empresario el que debe negociar “con el sindicato cuando quiera los salarios que quiera. El estado no tiene por qué meterse a convocar a que se negocien”.

Los dos gallos

*Empresarios y burócratas sindicales – todos ellos metidos en política de uno u otro lado – ya prepararon el terreno para la devaluación que significa más caída del salario, más precarización laboral, menos empleo. Ninguno habla de luchas de clases, pero la practican. En la publicidad, hablan de “diálogo”. El próximo evento será 14 diciembre, en el Salón Blanco del Com­plejo Golden Center de Parque Norte de Buenos Aires, en el que “los actores más importantes del sector público y privado de Argentina debatirán sobre el futuro productivo del país”, según la invitación de la Unión Industrial Hay un invitado de lujo: Guy Ryder, director de la Organiza­ción Internacional del Trabajo. Allí estarán los dueños (y sus socios) del país.

Estos dueños usaron como caballito de batalla la palabra “grieta” y muchos millones de hundidos por ese terremoto crónico ayudaron a que el maremoto desatado impida ver el país de ellos mismos, el del sudor del trabajo. Los que no se han asfixiado, sin TV y con volante mano en mano, claman:

“En estos días estamos viendo como producto de la negligencia patronal, 3000 familias que dependen de la empresa Cresta Roja ven peligrar su estabilidad laboral. Aquellos que deberían haber solucionado el problema miran para otro lado, poniendo en riesgo el futuro de muchas familias. Hoy se cumplen 30 días donde los trabajadores no pueden desarrollar sus tareas. La falta de respuestas de este gobierno saliente ha empujado a que esos trabajadores deban movilizarse todos los días en busca de una solución. Pero quienes deben tomar las decisiones no parecen querer canalizar positivamente la situación. Indigna que en un país donde hay millones que pasan hambre, se pretenda cerrar una fábrica de alimentos. Produce vergüenza ver decenas de políticos que hablan y ninguno dice nada de estos problemas tan reales. En lugar de eso parecen preocuparse por los cortes de ruta que son la expresión de la desesperación de los trabajadores y sus familias para que alguien los escuche. No es casual que este conflicto se de en el marco de un ascenso en la criminalización de la protesta. Vemos como docentes y camioneros de Ushuaia son llevados a juicio, tratados como si fuesen delincuentes cuando lo único que buscaron es defender la educación pública; o vemos como en Jujuy compañeros de la directiva del SEOM son perseguidos por buscar una mejora salarial.

No se puede hablar de un gobierno nacional y popular, ni de uno que se dice “desarrollista” cuando nada o poco se hace ante un conflicto tan claro, donde está en juego el pan y el trabajo de tantas familias.

Por eso, los abajo firmantes, secretarios generales, comisiones internas, sindicatos, seccionales, llamamos a todos los trabajadores/as a acompañar y solidarizarse con los compañeros de Cresta Roja. Muy especialmente exigimos el pronunciamiento inmediato de las CGT’s y CTA’s como así también de todos los sindicatos obreros. Convocamos en defensa de los compañeros de Cresta Roja y que no se pierda ni un solo puesto de trabajo.”

Cuando canta el gallo negro / es que ya se acaba el día) / si cantara el gallo rojo / otro gallo cantaría / ay, si es que yo miento / que el cantar que yo canto / lo borre el viento / ay, qué desencanto / si me borrara el viento / lo que yo canto / Se encontraron en la arena / los dos gallos frente a frente / el gallo negro era grande / pero el rojo era valiente / ay, si es que yo miento / que el cantar que yo canto / lo borre el viento / ay, qué desencanto / si me borrara el viento / lo que yo canto / Se miraron cara a cara / y atacó el negro primero / el gallo rojo es valiente / pero el negro es traicionero / ay, si es que yo miento / que el cantar que yo canto / lo borre el viento / ay, qué desencanto / si me borrara el viento / lo que yo canto / Gallo negro, gallo negro, / gallo negro, te lo advierto / no se rinde un gallo rojo / más que cuando está ya muerto

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