manifestación contra gobierno de Merino. Foto de Johnattan Rupire (en la Wikipedia, CC by-sa).

Vizcarra vacado: manifestaciones, represión y nuevo gobierno

por José María Rodríguez Arias

Las manifestaciones contra la vacancia se suceden, una tras otra y van en aumento. Así como la represión policial. Algunas personas, entre ellas el actual presidente (bastante desaparecido de todo), se sorprenden, o fingen la sorpresa; dicen que esa no es nuestra policía… otras personas, contando manifestantes y promotoras, se muestran contrariadas por la represión. Poca calle han pisado. Lamentablemente esas escenas que vemos, donde la policía carga con violencia, donde sus infiltrados inician altercados, donde se lanza gases lacrimógenos contra los cuerpos de quienes se manifiestan, son el día a día de nuestras manifestaciones. Nada nuevo bajo el sol: la policía reprime con violencia. Y el gobierno manda a reprimir.

Este nuevo gobierno ha comenzado con el peor pie posible, por dos razones: el gabinete (Frente Amplio ya avisa que no les dará la confianza… pero acá se ve un problema, sabiendo que Merino sería el presidente, ¿cómo es que no se acordaron posibles candidatas o candidatos para todos los puestos a cubrir?) y las prioridades de reformas. Se le suma, además, la violencia represiva.

Y el presidente del Consejo de Ministros (PCM), anterior y polémico ministro de Defensa, no se le ocurre decir otra cosa que «algo les fastidia pero no logro entender qué». Se Estará tapando ojos y orejas para no entender qué puede fastidiar…

Sobre el gabinete, además del PCM, tenemos personajes como Gastón Rodríguez Limo, quien brevemente fue ministro del Interior con Vizcarra, cargo que repite ahora. Rodríguez dimitió cuando salió a la luz que era investigado por un tema de corrupción policial. ¿Era el más indicado para ser el ministro del interior? Patricia Teullet, exviceministra de Economía con Toledo, es conocida por enfrentarse a Toledo por el tema de los aranceles y por favorecer los intereses de la gran patronal (que le ha llevado a ser la gerente general de la CONFIEP), ha jurado como ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables; creo que solo podía estar peor en dos cargos: ministra de Economía y ministra de Trabajo. Herrera Descalzi vuelve a asumir la cartera de ministro de de Energía y Minas del Perú, cargo que en su momento dejó en medio de una crisis política y con la minería, donde se le señalaba por su cercanía a las grandes empresas. Como ministro de Trabajo y Promoción del Empleo del Perú nombraron a Juan Manuel Sheput, quien ya ocupó el cargo bajo el gobierno de Toledo. Sheput, no podemos olvidarlo, fue parte de las listas de Peruanos por el Kambio, las mismas de Vizcarra. Abel Salinas es otro de los ministros que lo han sido con el gobierno salido de las elecciones de 2016, también repitiendo cargo (ministro de Salud), su caso es curioso, porque militaba en el APRA y este partido, al asumir el cargo Salinas, expulsó a su militante porque no era acorde con sus reglamentos. ¿Se acuerdan de Fernando d’Alessio? Actualmente es el ministro de Educación, pero durante un poco más de un año fue ministro de Salud, bajo la presidencia de Pedro Pablo Kuczynski, fue el artífice del indulto a Fujimori.

En fin, son muchos los ministros y las ministras con un «pasado» que no les hace buenos para sus cargos, menos en un gabinete (otras personas, mucho mejor informadas que yo, ya andan dando las conexiones de todas estas personas con casos más o menos «delicados», por ejemplo, aquí).

El Congreso tiene una agenda legislativa en sentido contrario a la que mantenía Vizcarra, sobre todo en algunos temas claves como el de educación, donde los intereses por un sistema realmente perverso y privado vuelven a salir a flote en un legislativo con fuerte presencia de personas muy interesadas en dicho sistema. No es que el de Vizcarra fuera la panacea ni mucho menos, siquiera bueno, pero mejoraba lo que teníamos (al menos en las universidades); ahora el Congreso anda acelerando algunos proyectos y pisando el freno en otros, con un presidente de la república, también del Congreso, que está más a favor que en contra de todas las contrarreformas planteadas. Y, bueno, mucha de su gente es procontrarreforma de manera plena.

Este Congreso, fruto de esas elecciones extraordinarias tras el pulso del legislativo con el ejecutivo (un Martín Vizcarra sin partido incapaz de llegar a acuerdos), nació con una expectativa favorable al cambio muy alta que, evidentemente, no ha cumplido (no podemos olvidar que mucha gente se manifestó a favor de dicha disolución… y estoy bastante seguro que muchos de los que apoyaron que se echara al Congreso hoy se quejan de lo que el sustituto ha hecho con Vizcarra; no es una apuesta arriesgada, la población aprobó mayoritariamente la disolución, en algunas encuestas rozaba el 90 % de apoyo popular).

¿Cómo se puede disolver un Congreso y no presentar listas al mismo? Es lo que tiene un sistema tan caudillista e individualista como el peruano, donde un presidente que tiene cierta popularidad (en ese momento Vizcarra lo tenía) no tenía el respaldo de ningún partido (no realmente) y confió en los antiguos socios de las listas PPK. Más o menos.

Hablando de la crisis política forzada (en parte) por Vizcarra que acabó con las elecciones extraordinarias al Congreso al principio del año, el rifirrafe terminó con Mercedes Aráoz, en ese momento segunda vicepresidenta de la república, jurando el cargo de presidenta en funciones mientras durara la suspensión temporal del presidente, y, casi inmediatamente, dimitiendo de dicho cargo provisional y, con eso, de la segunda vicepresidencia. Si Aráoz continuara como vicepresidenta, Merino no habría podido asumir cargo alguno y tal vez (solo tal vez) ni se hubiese vacado a Vizcarra, pues la presidencia acabaría en manos de Aráoz y no de Merino.

Pero volvamos a la actualidad. FA propuso inicialmente una comisión investigadora, las encuestas tiraban por ese lado: que se investigue, pero no era el momento de vacar al presidente (¿4 % de apoyo a la vacancia? Y si llegaba), máxime con las elecciones a la vuelta de la esquina. Pero es lo que tiene un poder enfrentado a otro, no acepta esperas. Y así el propio FA terminó votando favorablemente a la vacancia, ahora ni saben qué hacer.

La vacancia se explica por muchos puntos, entre ellos no cabe duda que la corrupción juega un papel fundamental, pero no solo por la de Vizcarra (parece que sí, que está implicado en casos durante su presidencia regional), sino la de todos esos congresistas actualmente investigados por temas vinculados a la corrupción que a saber cómo queda el tema (esos mismos que declaraban, desde la tribuna o con sus votos, que no se puede ser presidente con fuertes sospechas, ¿y congresista sí que se puede ser?).

El comunicado de la OEA no es de «rechazo» de lo que está pasando, al menos no en los términos que la prensa lo coloca; no es lo mismo decir que «no reconoce» el gobierno de Merino –como se afirma– a decir que el competente para determinar la legalidad de la vacancia es el Tribunal Constitucional del país en cuestión, no la OEA; por más que el lenguaje diplomático siempre sea suave, es fundamental distinguir el «no te reconozco» a «no me compete reconocerte»; lo que sí se ha mostrado es «profundamente preocupada» de que se realicen correctamente las elecciones de abril (y ya confirma que estarán de observadores, aceptando la petición cursada por el JNE).

Actualización: dos asesinados por la represión policial confirmados, más de veinte personas desaparecidas. Una docena de ministros y ministras han presentado su renuncia: Abel Salinas (Sanidad), Carlos Herrera Descalzi (Energía y Minas), Delia Muñoz (Justicia), Federico Tong (Desarrollo e Inclusión Social), Fernando D’alessio (Educación), Gastón Rodríguez (Interior), Hilda Sandoval (Vivienda), José Arista (Economía), María de Reparaz (Cultura), María Seminario (Comercio Exterior), Patricia Teullet (Mujer) y Walter Chávez (Defensa).

A la par, el actual presidente provisional del Congreso, Luis Valdez (de Alianza para el Progreso, uno de los partidos que aprobaron la vacancia), ha solicitado la renuncia de Merino. Ya son varios partidos que apoyaron la vacancia que están pidiendo la renuncia del actual presidente. ¿No midieron la consecuencia de lo que votaron? Parece que no.

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