Un gobierno sin confianza

por José María Rodríguez Arias

El Congreso de la República del Perú fuerza al presidente Kuczynski (PPK) a rehacer todo el gobierno, no le otorgó la Confianza al gabinete de Zavala en la sesión de ayer. Fueron 77 votos contra el gobierno, 16 abstenciones y 22 respaldos (el más significativo, siendo un voto díscolo con su bancada, el de Kenji Fujimori, de Fuerza Popular, quien está «suspendido» dentro de su grupo). El gobierno lleva meses perdiendo ministros por las interpelaciones de un congreso absolutamente controlado por el fujimorismo, que no quiere ponérselo fácil a un jefe de Estado que ve continuamente disminuir su aprobación.

La cuestión de confianza presentada por el Primer Ministro tenía mucho que ver con la ministra de Educación, extremadamente cuestionada por la huelga magisterial y cómo se había conducido, además de la inestabilidad de su propio gabinete. En principio, parecía un «pronóstico reservado» el resultado final de la cuestión, los analistas coincidían en que, en todo caso, era una «jugada» arriesgada.

Frente Amplio (izquierda) y Fuerza Popular (fujimoristas, derecha, con mayoría absoluta en el Congreso), quienes promovían la censura de la ministra de Educación, Marilú Martens, fueron los grupos que anunciaron y votaron en contra de otorgar la confianza al gobierno (77). Se abstuvieron Nuevo Perú (izquierdas, escisión de Frente Amplio), APRA y Acción Popular (16). Le otorgaron confianza al gobierno su propio grupo parlamentario, Alianza por el Kambio (derechas) y Alianza Para el Progreso (derechas), además de dos dísculos de sus propias bancadas, Kenji Fujimori (fujimorista, derecha) y Patricia Donayre (de derechas, ella ha pasado por múltiples partidos -en el 2011 participó en el partido de PPK-, siendo electa para este Congreso en Fuerza Popular, bancada de la que se retiró en junio de este año por discrepancias sobre la reforma electoral), que sumaron 22 apoyos.

El presidente de la república no cuenta con el apoyo del Congreso, eso es evidente solo con ver los 71 curules (de 130) que ocupa el fujimorismo, también viendo que el partido del jefe de Estado solo tiene 17 votos en la casa de todos. Pero es que, además, ha conseguido poco apoyo de otras formaciones más o menos cercanas, como son Acción Popular (5) o Alianza para el Progreso (9), incluso del APRA (5). Ideológicamente, en realidad, están muy cerca del fujimorismo (en la segunda vuelta de 2011, el propio PPK pidió el voto para el fujimorismo), pero en algunos temas el fujimorismo se muestra mucho más duro que el propio gobierno y, además, quieren dejar claro que tienen la mayoría.

La pequeña izquierda peruana (elegida en el Frente Amplio, ahora rota en dos bancadas, mitad y mitad para cada grupo) tiene claro que este gobierno está sirviendo (como todos los anteriores) a los intereses de las élites del país, que atiende a una agenda de derechas, y hace su oposición desde ahí…

Se habla de Martín Vizcarra (primer vicepresidente) y de Mercedes Aráoz Fernández (segunda vicepresidenta) como posibles primeros ministros. Vizcarra ya fue ministro con PPK, duró algo menos de un año como Ministro de Transportes y Comunicaciones del Perú; hace unos meses renunció a esa cartera tras ser interpelado por el Congreso, viendo que no contaba con la confianza, paralizó el contrato por el que se le preguntaba y puso su cargo de disposición del Presidente, a sabiendas que lo iba a tener realmente difícil. Con esa historia reciente, ¿podría ser un «primer ministro de consenso»? Me resulta difícil verlo en ese papel. La exaprista Aráoz ha ocupado varios ministerios durante la segunda presidencia de Alan García Pérez, en concreto, el de Comercio Exterior y Turismo del Perú (casi tres años), el de Producción del Perú (unos meses) y el de Economía y Finanzas del Perú (nueve meses); en su día fue elegida como candidata del APRA para presidenta de la República (2011), pero renunció bastante antes de los comicios. Aráoz tiene una nota bastante negativa en su expediente: el conflicto de Bagua, siendo una de las responsables de que el gobierno de García se saltara el convenio 169 de la OIT (aunque con menos responsabilidad que otras ministras, como Cabanillas). Tal vez eso guste a los fujimoristas.

Fernando Martín Zavala Lombardi asumió la Presidente del Consejo de Ministros del Perú desde el primer momento del mandato de PPK, además, es Ministro de Economía y Finanzas del Perú desde hace unos meses (cargo que ocupó por un breve tiempo bajo la presidencia de Toledo). En año y medio ha visto cómo el 38,89% de los ministerios han cambiado de manos (uno a las suyas), algunos de los cuales hace relativamente poco (finales de julio)

Los lugares comunes del presidente (nos estamos acostumbrando demasiado a minideclaraciones por Twitter que se alejan y mucho de lo que debería ser la comunicación pública de los políticos)* no despejan nada, no sabemos si va a tirar por un lado (intentar el pacto con el fujimorismo) o por otro (seguir a lo suyo).

El rumbo económico (en cuanto a las líneas básicas) del gobierno no va a cambiar; es difícil que lo haga, realmente se mantiene el mismo planteamiento desde el propio Alberto Fujimori (cuando decidió que el suyo no valía, que mejor plagiaba el de Vargas Llosa, a principios de los noventa), además, las dos principales fuerzas (el fujimorismo y la del gobierno), junto con otras (todas menos FA y NP), apuestan por lo mismo (con matices acá o allá, pero lo mismo).

¿Forzarían cerrar el Congreso?

Se ha dejado caer por ahí que el tema de la cuestión de confianza se presentó sabiendo que se perdería, en parte para evitar que el Congreso censure a un segundo Consejo de Ministros, recordemos que el art. 134º de la Constitución Política del Perú habilita al Presidente de la República a disolver el Congreso si ocurre eso. Significaría, por tanto, una convocatoria de elecciones al Congreso. El gobierno, además, podría legislar por Decretos de Urgencia en el interregno parlamentario (entre la disolución y la nueva constitución), todo ello según el art. 135º de la carta magna. La idea sería salir reforzados de rebote, esto es, que el Congreso, por la amenaza de la disolución, sea más permisiva con el gobierno y le dé un poco más de cancha. El fujimorismo ya «amenazó» con que eso no les importa, que casi mejor, pues sacarían aún más congresistas (difícil que eso pase, pero no tan «raro», teniendo en cuenta lo mal que están todos los demás).

La otra posibilidad es que el presidente Kuczynski sí esté pensando en forzar una repetición de las elecciones legislativas, en tanto que el Congreso está absolutamente controlado por la oposición (el fujimorismo tiene la mayoría absoluta y el oficialismo un 13% de la cámara, tan abismal es la diferencia de fuerzas), peor no puede ser (al menos sobre el papel, en la práctica sí puede salir muy mal). Esto, por el tipo de mandato que está teniendo PPK, me resulta difícil de creer.

En todo caso, una puntualización: es una facultad del presidente, no una obligación; podrían caer gabinetes enteros cada mes y no pasaría nada si al presidente no se le ocurre aplicar ese artículo.

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*Actualización (16/09): horas después de publicado el artículo, el presidente PPK lanzó un mensaje a la nación (en que, básicamente, reproduce los lugares del tuit y nos cuenta lo de la cancelación de la agenda en EE.UU.):

Actualización (18/9): Sobre el nuevo gobierno, les recomiendo: «Se renueva el gabinete…» de Fernando Tuesta Soldevilla.

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